El Beso de La Noche

novela de Nick y Tu [hot] (COMING SOON)

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dejo la nove..

hola! como leyeron dejo la nove....



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''El beso de la Noche''

hola

bueno solo si les digo ke voy a dejar la nove ustedes se atreven a votar o a comentar verdad?

jeje no se procupen... se ke si es dificil dejar comentario a veses

pero ke les cuesta poner un voto de manita verde?

yo kreo ke nada solo un click

asi ke e decidido ke subire nove unicamente si tengo 15 manitas verdes o 5 comentarios...

a si andava yo  saltando por el metroblog (metiendome en mis favoritos y en los favoritos de otras) y me aye una novela es como una adaptacion de una de las noves ke subi o ke estoy subiendo

se ve ke esta padre pues segun la dueña del blog ella la esta re escribiendo ose como tomando de ay las ideas.. se ve ke a de estar padre... (no les puedo decir con seguridad por ke  no la e leido..)

pero si tienen oportunidad pasense y me dicen ke tal sale? jeje (diran ke floja por ke no lee ella misma verdad? xD)

http://remember-me-nick-ytu.metroblog.com

''El Beso de la Noche'' cap 4 parte 2

 

__________ estaba apabullada por la belleza masculina del hombre que estaba frente a ella. Rezumaba un atractivo sexual crudo con el que nadie jamás podría competir.

-Comparado con la pequeña granja donde crecí, esto es una mansión, señora mía.

-¿En serio?

Él asintió mientras la acercaba a sí. Sus ojos la quemaron y la llenaron de una profunda y dolorosa necesidad. Sabía exactamente lo que él quería, y aunque apenas lo conocía, estaba más que dispuesta a dárselo.

-Mi padre fue una vez un invasor guerrero que tomó un voto de pobreza años antes de que yo naciera -dijo Nick roncamente.

Su confesión la sorprendió.

-¿Por qué lo hizo?

Nick la apretó con más fuerza.

-La ruina de todos los hombres, me temo... Amor. Mi madre era una esclava cristiana capturada que había sido entregada a él por su padre luego de una de sus invasiones. Ella lo sedujo, y al final lo domó y convirtió a un orgulloso guerrero en un dócil granjero que se rehusaba a levantar su espada por temor a ofender a su nuevo dios.

__________ podía escuchar las crudas emociones en su voz. El desprecio que sentía por cualquiera que eligiese la paz antes que la guerra.

-¿No estabas de acuerdo con su elección?

-Sí, ¿qué tan bueno es un hombre que no puede protegerse a sí mismo ni a quienes ama? -Sus ojos se tornaron oscuros, implacables. La furia que había en ellos la hizo temblar-. Cuando los Jutes llegaron a nuestra aldea a saquear y tomar esclavos, me dijeron que él se quedó quieto y dejó que lo traspasaran con un arma. Todos los que sobrevivieron se burlaron de él por su cobardía. Él, quien una vez había hecho que sus enemigos temblaran de terror al oír su nombre, fue exterminado en la matanza como un ternero indefenso. Jamás he podido comprender cómo simplemente se quedó allí parado, tomando ese mortal golpe sin intentar defenderse.

Ella se estiró para suavizar su ceño con los dedos, mientras el dolor de él la alcanzaba. Pero no era odio ni condescendencia lo que oía en su voz. Era culpa.

-Lo siento tanto.

-Yo también lo lamenté -susurró, sus ojos se volvieron aún más tormentosos-. No fue suficiente dejarlo allí para que muriera, sino que también me llevé a mi hermano. No había nadie para protegerlo en nuestra ausencia.

-¿Dónde estaban ustedes?

El bajó la mirada, pero aún así ella podía ver su auto-recriminación. Quería regresar y modificar ese momento, tanto como ella deseaba cambiar la noche en que los Daimons Spathi habían matado a su madre y a sus hermanas.

-Había partido el verano anterior en busca de guerra y riquezas. -Él la soltó y observó su modesto hogar-. Luego de que me llegó la noticia de su muerte, las riquezas ya no me parecían importantes. Dejando de lado los desacuerdos, debería haber estado allí con él.

__________ tocó su brazo desnudo.

-Debes haber amado mucho a tu padre.

Nick respiró cansadamente.

-A veces. Otras veces lo odiaba. Lo odiaba por no ser el hombre que debería haber sido. Su padre era un respetado jarl y aún así nosotros vivíamos como mendigos hambrientos. Burlados y despreciados por nuestros propios parientes. Mi madre se enorgullecía de los insultos, diciendo que era la voluntad de dios que sufriéramos. Que nos hacía mejores personas, pero nunca le creí. La ciega devoción de mi padre a sus creencias sólo me enfurecía más. Peleábamos, él y yo, constantemente. Él quería que siguiera sus pasos y que aceptara su abuso sin decir nada. -El tormento en sus ojos la conmovió aún más que la dulzura de su mano sobre la de ella-. Quería que fuera algo que no soy. Pero yo no podía poner la otra mejilla. Jamás estuvo en mi naturaleza no responder a un insulto con otro insulto. Golpe con golpe. -Él giró y la miró con el ceño fruncido-. ¿Por qué estoy contándote esto?

__________ lo pensó por un segundo.

-El sueño, seguramente. Probablemente está en tu mente.

Aunque ella no podía imaginar porque sería en su sueño.

De hecho, este sueño se estaba volviendo más extraño a cada segundo, y no podía entender por qué su inconsciente la traería aquí.

¿Por qué estaría conjurando esta fantasía sobre su Cazador Oscuro...?

Él asintió.

-Sí, sin dudas. Me temo que le estoy haciendo a Christopher lo que una vez me hicieron a mí. Debería dejarlo vivir su vida y no interferir en sus elecciones con tanta frecuencia.

-¿Por qué no puedes?

-¿Sinceramente?

__________ sonrió.

-Desde luego que prefiero la verdad antes que una mentira.

Nick rió suavemente, y entonces su rostro se volvió pensativo otra vez.

-No quiero perderlo a él también. -Su voz era tan profunda y dolorosa que hizo que su corazón se encogiera-. Y aún así sé que no tengo más opción que perderlo.

-¿Por qué?

-Todos mueren, señora mía. Al menos en el mundo mortal. Y yo sigo adelante mientras todo lo que me rodea perece una y otra vez. -Levantó la mirada hacia ella. La agonía de su rostro le llegó muy profundamente-. ¿Tienes alguna idea de lo que es sostener a alguien que amas en los brazos mientras muere?

El pecho de __________ se cerró mientras pensaba en la muerte de su madre y sus hermanas. Había querido acercarse luego de la explosión, pero su guardaespaldas la había apartado mientras ella aullaba de dolor por su pérdida.

"Es demasiado tarde para ayudarlas, _______. Tenemos que correr."

Su alma había gritado ese día.

Incluso ahora gritaba, a veces, por la injusticia de su vida.

-Sí, lo sé -susurró-. Yo también he visto morir a todas las personas que quiero. Mi padre es todo lo que me queda.

La mirada de Nick se aguzó.

-Entonces imagina pasar por eso miles de veces, siglo tras siglo. Imagina verlos nacer, vivir, y luego morir mientras tú continúas y empiezas de nuevo con cada generación. Cada vez que veo a un miembro de mi familia morir, es como ver a mi hermano Erik muriendo nuevamente. Y Chris... -Dio un respingo como si la sola mención del nombre de Chris le provocara dolor-. Es idéntico a mi hermano, en cara y físico. -Una de sus comisuras se levantó en una forzada risa-. Y en sus gestos así como en su temperamento. Creo que de toda la familia que he perdido, su muerte será la más difícil de soportar.

Ella vio la vulnerabilidad en sus ojos y la afectó profundamente que este feroz hombre tuviera un defecto tan humano.

-Aún es joven. Tiene toda la vida por delante.

-Quizás... pero mi hermano tenía sólo veinticuatro años cuando fue asesinado por nuestros enemigos. Jamás olvidaré la expresión en el rostro de su hijo Bironulf cuando vio a su padre caer en batalla. Sólo pude pensar en salvar al chico.

-Obviamente, lo hiciste.

-Sí. Juré que jamás permitiría que Bironulf muriese como lo había hecho su padre. Lo mantuve a salvo toda su vida, y murió siendo viejo, mientras dormía. En paz. -Se detuvo un instante-. Creo que, al final, sigo más las creencias de mi madre que las de mi padre. Los escandinavos creían en morir jóvenes en la batalla, para poder entrar en los salones del Valhalla, pero al igual que mi madre, yo quería un destino diferente para aquellos a los que amaba. Es una pena que haya llegado a comprender sus sentimientos demasiado tarde. -Nick sacudió la cabeza, como para borrar esos pensamientos. Frunció el ceño al mirarla-. No puedo creer que esté pensando en esto mientras tengo a una doncella tan hermosa conmigo. Realmente estoy envejeciendo si prefiero hablar antes que actuar -dijo con una profunda risa-. Ya es suficiente de pensamientos morbosos. -La atrajo hacia sí con fuerza-. ¿Por qué estamos perdiendo nuestro tiempo cuando podríamos estar pasándolo mucho más productivamente?

-¿Productivamente cómo?

La sonrisa de Nick era traviesa, cálida, y la devoraba.

-Me parece que podría dar mejor uso a mi lengua. ¿Qué dices?

Él condujo dicho miembro por la columna de su garganta hasta que alcanzó a mordisquear su oreja. Su cálido aliento quemó su cuello, haciéndola estremecer.

-Oh, sí -jadeó __________-. Pienso que ese es un modo mucho mejor de usar tu lengua.

Él rió mientras desenlazaba la parte trasera de su vestido. Lenta, seductoramente, lo bajó por los hombros y dejó que cayera directo al piso. La tela se deslizó sensualmente por la piel de __________ mientras abandonaba su cuerpo y el aire frío la acariciaba.

Desnuda frente a él, no pudo reprimir un profundo temblor. Era tan extraño estar expuesta mientras él estaba parado frente a ella vistiendo su armadura. La luz del fuego jugaba en sus oscuros ojos.

Nick miró fijamente la simple belleza de la mujer ante él. Era aún más exquisita que la última vez que había soñado con ella. Pasó la mano tiernamente sobre su pecho, dejando que el pezón provocara a su palma.

__________ le recordaba a Saga, la diosa escandinava de la poesía. Elegante, refinada. Amable. Cosas que él había desdeñado mientras era un hombre mortal.

Ahora estaba cautivado por ella.

Aún no sabía porqué había confiado en ella. No era habitual en él hablar tan libremente, y aún así ella lo había seducido.

Pero no quería hacerle el amor aquí. No en el pasado, donde sus recuerdos y la culpabilidad por aquellos a quienes había fallado lo azotaban.

Ella merecía algo mejor.

Cerrando sus ojos, los invocó a una copia exacta de habitación actual. Sólo que había hecho algunas modificaciones...

__________ quedó boquiabierta mientras se echaba atrás ligeramente y miraba alrededor. Las paredes que los rodeaban eran de un negro que reflejaba, con decoraciones blancas, excepto la pared a su derecha, que estaba construida con ventanas que llegaban del suelo al techo. Las ventanas abiertas estaban enmarcadas por cortinas blancas de gasa que flotaban con el viento, estirándose hacia ellos y haciendo que la llama de docenas de velas que había en la habitación danzaran.

Pero las velas no se apagaban. Titilaban alrededor de ellos como estrellas.

Había una enorme cama en el centro de la habitación, elevada sobre una plataforma. Tenía sábanas de seda negra y un grueso edredón de duvet de seda negra sobre la colcha. La cama estaba hecha de una recargada fundición de hierro que formaba un intrincado cuadrado dosel entre cuatro postes. Había más gasa blanca envuelta alrededor del mismo, y estaba suelto para enroscarse con el viento.

Nick estaba desnudo. La levantó en brazos y la cargó hacia la gigantesca y acogedora cama.

__________ suspiró al sentir el suave colchón debajo, mientras el peso de Nick la aplastaba. Era como ser presionada contra una nube.

Mirando hacia arriba, rió al darse cuenta de que había un espejo en el techo, y vio que Nick sostenía una rosa de tallo largo detrás de la espalda.

Las paredes destellaron, y entonces también se convirtieron en espejos.

-¿De quién es esta fantasía? -le preguntó mientras Nick acercaba la rosa y pasaba sus suaves pétalos sobre el endurecido pezón de su seno derecho.

-Nuestra, blomster -dijo Nick mientras apartaba sus muslos y reposaba su largo cuerpo entre sus piernas.

__________ gimió ante la intensa sensación de tener todo su suntuoso poder reposando sobre ella. Los vellos masculinos de su cuerpo provocaban al suyo hasta alcanzar una sobrecarga de éxtasis sensual.

Él se movió sinuosamente, como una bestia oscura y prohibida que había venido a consumirla.

__________ lo observó moverse en el espejo que estaba sobre ella. Qué extraño que lo hubiera creado en su sueño. Siempre había sido tan cautelosa en su vida. Tan cuidadosa de a quién permitía que la tocara. Así que había conjurado a un glorioso amante en su inconsciente, dado que no se atrevía a tener uno en la vida real.

Debido a su sentencia de muerte, no quería importarle a nadie, ni que se enamorasen de ella. No quería tener un hijo que lloraría su muerte. Un hijo que quedaría solo, asustado.

Cazado.

Lo último que deseaba era dejar detrás a alguien como Nick que lamentara su muerte. Alguien que tendría que ver morir a su hijo en la flor de su juventud por culpa de una maldición que no tenía nada que ver con ninguno de sus actos.

Pero en sus sueños, era libre para amarlo con todo su cuerpo. Allí no había miedo. Ni promesas. Ni corazones que pudiesen romperse.

Sólo ellos y este momento perfecto.

Nick gruñó gravemente mientras mordisqueaba su cadera. Ella siseó y acunó su cabeza. Él permitió que la suavidad de sus manos en el cabello lo calmara.

Por mucho tiempo, había vagado en sueños por el pasado. Siempre en busca de quien lo había engañado para cambiar lugares. Jamás estuvo destinado a ser un Cazador Oscuro. Nunca había prometido su alma a Artemisa o había recibido un Acto de Venganza a cambio de su servicio.

Nick había estado buscando a alguien que aliviara el dolor que sentía por la muerte de su hermano. Un cuerpo tierno en el que pudiera hundirse y olvidar por un momento que él había conducido a Erik a una batalla, lejos de su hogar.

Morginne había parecido la respuesta perfecta. Lo deseaba tanto como él a ella.

Pero la mañana posterior a su única noche con la Cazadora Oscura, todo había cambiado. De algún modo, ya fuese durante o luego de su encuentro sexual, ella había intercambiado su alma con la de él. Ya no era mortal, y se encontró con una nueva vida.

Y perversamente hechizado por Morginne para que ningún mortal pudiera recordarlo. Mientras tanto ella había escapado al servicio de Artemisa, y podía pasar la eternidad con el dios nórdico Loki.

Su maldición de despedida había sido el golpe más duro de todos, y era algo que no comprendía hasta el día de hoy.

Ni siquiera su sobrino Bironulf lo había reconocido después.

Nick estaría ahora completamente perdido si Acheron Parthenopaeus no se hubiese apiadado de su situación. Acheron, el líder de los Cazadores Oscuros, le había dicho que nadie podía deshacer la magia de Morginne, pero que él podía modificarla. Tomando una gota de la sangre de Bironulf, Acheron había hecho que todos aquellos que llevaran su sangre recordaran a Nick. Además, el Atlante había otorgado a Nick poderes psíquicos y le había explicado cómo se había convertido en inmortal y cuáles eran sus limitaciones, tales como su sensibilidad a la luz del sol.

Y como Artemisa poseía la "nueva" alma de Nick, no tenía otra opción más que servirla.

Artemisa no tenía intención de dejarlo ir jamás. No era que a él en realidad le importara. La inmortalidad tenía sus beneficios.

La mujer debajo de él era definitivamente uno de ellos. Pasó su mano hacia abajo por el muslo y escuchó su respiración. Ella sabía a sal y a mujer. Olía a talco y rosas.

Su sabor y su aroma lo incitaban hasta un punto que jamás había llegado. Por primera vez en siglos, se sintió posesivo hacia una mujer.

Quería quedarse con ésta. El Vikingo dentro de él rugió a la vida. En su tiempo como humano, la habría cargado y asesinado a cualquiera que hubiese osado intentar apartarla de él.

Y luego de todos esos siglos, no estaba más cerca de ser civilizado. Tomaba lo que quería. Siempre.

__________ gritó en el instante en que Nick la tomó en la boca. Su cuerpo hervía de deseo por él. Arqueó la espalda y lo observó a través del espejo que había sobre la cama.

Jamás había visto algo más erótico que la imagen de Nick provocándola mientras los músculos de su espalda se flexionaban. Podía ver cada centímetro de su cuerpo desnudo y bronceado mientras le daba placer. Y tenía un cuerpo increíble.

Un cuerpo que ella deseaba tocar.

Moviendo las piernas debajo de su cuerpo, utilizó los pies para acariciar lentamente la rígida extensión de su pene.

Él gruñó en respuesta.

-Tienes unos pies muy talentosos, villkatt.

-Para acariciarte mejor -dijo suavemente, mientras pensaba que de hecho se sentía como Caperucita Roja siendo comida por el Gran Lobo Malo.

La risa de Nick se unió a la suya. __________ enterró las manos en las suaves ondas de su cabello y dejó que se saliera con la suya. Su lengua era la cosa más increíble que había conocido, mientras la hacía girar a su alrededor. Lamiendo, incitando, saboreando.

Justo cuando pensaba que no podía sentirse mejor, él deslizó dos dedos profundamente dentro de ella.

__________ tuvo un orgasmo inmediatamente.

Aún así, él continuó acariciándola hasta que estuvo ardiendo y débil de felicidad.

-Mmm -murmuró, apartándose de ella-. Creo que mi gatita está hambrienta.

-Famélica -dijo ella, levantándolo sobre su cuerpo para poder deleitarse con su piel del modo en que él se había deleitado con ella.

Enterró los labios en su cuello y lo mordisqueó con cada parte suya que estaba desesperadamente hambrienta por él. ¿Qué tenía este hombre, que la volvía loca de deseo? Era magnífico. Estupendo. Sexy. Jamás había deseado a alguien de este modo.

Nick no podía soportar el modo en que lo estaba agarrando. Lo hacía enloquecer por ella. Elevaba su necesidad hasta estar prácticamente mareado.

Incapaz de tolerarlo más, la hizo rodar hacia el costado y entró en ella.

__________ gritó ante el inesperado placer que la llenó. Jamás había tenido dentro a un hombre en esta posición, completamente recostada sobre su lado. Nick estaba metido tan profundo que ella juró que podía sentirlo hasta el útero.

Lo observó en la pared espejada mientras él embestía una y otra vez dentro suyo, más y más profundamente, hasta que quiso gritar de placer.

El poder y la fuerza de Nick no eran parecidos a nada que hubiese conocido. Cada enérgica embestida la dejaba débil, sin aliento.

Ella tuvo otro orgasmo justo antes que él.

Nick se apartó de ella y se recostó a su lado.

Su corazón saltaba por la furia de su pasión. Pero aún no estaba saciado. Alcanzándola, la subió a su pecho para poder sentir cada centímetro de su cuerpo.

-Eres espectacular, villkat.

Ella hociqueó su pecho con el rostro.

-Tú no estás tan mal, villNick.

Él rió ante su expresión cariñosa inventada. Realmente le gustaba esta mujer, y su ingenio.

__________ permaneció en la paz de los brazos de Nick. Por primera vez en su vida, se sentía completamente a salvo. Como si nadie ni nada pudiera tocarla. Nunca se había sentido de ese modo. Ni siquiera cuando era pequeña. Había crecido con temor cada vez que alguien desconocido golpeaba a la puerta.

Cada extraño era sospechoso. Por la noche, fácilmente podía ser un Daimon o un Apolita que la buscaban para verla muerta. Durante el día, podía ser un Doulos quien la perseguía.

Pero algo le decía que Nick no permitiría que la amenazaran.

"¿__________?"

Frunció el ceño ante el sonido de la voz de una mujer entrometiéndose en su sueño.

-¿__________?

Contra su voluntad, salió de su sueño sólo para encontrarse dormida en su propia cama.

Los golpes continuaban.

-¿_____? ¿Estás bien?

Reconoció la voz de Michelle. Era un esfuerzo despertarse lo suficiente como para poder sentarse en la cama.

Una vez más, estaba desnuda.

Frunciendo el ceño, __________ vio su ropa hecha un montón desordenado. ¿Qué diablos era esto? ¿Se había vuelto sonámbula o algo así?

-Estoy aquí, Chel -dijo mientras se levantaba y se ponía su bata de baño roja.

Abrió la puerta para encontrar a su amiga y a Kat del otro lado.

-¿Estás bien? -preguntó Michelle.

Bostezando, __________ se frotó los ojos.

-Estoy bien. Sólo tomaba una siesta. -Pero no se sentía realmente bien. Se sentía como si estuviera bajo el efecto de un narcótico-. ¿Qué hora es?

-Son las ocho y media, corazón -respondió Kat.

Michelle miró a una y luego a otra.

-Dijeron que irían al Inferno conmigo, pero si no se sienten...

__________ captó la decepción en la voz de Michelle.

-No, no, está bien. Deja que me cambie, e iremos.

Michelle sonrió radiantemente.

Kat la miró sospechosamente.

-¿Estás segura de que tienes ánimos para ir?

-Estoy bien, en serio. No dormí bien anoche, y sólo necesitaba una siesta.

Kat hizo un sonido desagradable.

-Es todo ese BeoNick que tú y Chris estuvieron leyendo. Absorbió toda tu energía. BeoNick... íncuboü ... lo mismo.

Eso era demasiado cercano a la realidad para el alivio de __________.

Rió nerviosamente.

-Sí. Estaré lista en unos minutos.

__________ cerró la puerta y se volvió hacia su pila de ropa arrugada.

¿Qué estaba sucediendo allí?

¿BeoNick era verdaderamente un íncubo?

Quizás...

Dejando el ridículo pensamiento a un lado, recogió su ropa y la agregó al cesto de la lavandería; luego se puso un par de jeans y un suéter azul oscuro.

Mientras se preparaba para salir, la recorrió un extraño estremecimiento. Algo iba a suceder esta noche. Lo sabía. No tenía los poderes psíquicos de su madre, pero sí tenía fuertes presentimientos cada vez que algo bueno o malo iba a suceder.

Desafortunadamente, no podía saber cuál sería hasta que era demasiado tarde.

Pero definitivamente, algo pasaría esta noche.

 

 

ü Incubo: demonio que se mete en los sueños

''El Beso de la Noche'' cap 4 parte 1

 

CAPITULO 4

 

Chris suspiró mientras se acercaba a su aula de Inglés Antiguo. Era un típico día hartante y asqueroso. Su vida debería ser genial. Tenía todo el dinero del mundo. Cada lujo conocido. No había nada en el planeta con lo que pudiera soñar y no tenerlo.

En cuanto a eso, Nick incluso había traído a Britney Spears en un avión, para que cantara en la fiesta del veintiún cumpleaños de Chris la primavera pasada. El único problema fue que los asistentes eran él, sus guardaespaldas y Nick, quien estuvo todo el tiempo corriendo de un lado a otro, intentando asegurarse de que Chris no se lastimaba la cabeza.

Sin mencionar las tres millones de veces en que Nick lo había incitado a insinuársele a Britney. O al menos que le propusiera matrimonio, lo cual ella había rechazado con tanta risa que aún resonaba en sus oídos.

Todo lo que Chris verdaderamente quería era una vida normal. Más que eso, quería su libertad.

Y eran las únicas dos cosas que no podía tener.

Nick no lo dejaba salir de la casa a menos que estuviera seguido de cerca. El único momento en que Chris podía volar a cualquier sitio era si el mismísimo Acheron, el líder de los Cazadores Oscuros, venía y se lo llevaba, y lo mantenía al alcance de la vista todo el tiempo. Cada miembro del Consejo de los Escuderos comprendía que Chris era el último lazo de sangre que tenía Nick con su hermano. Como tal, era protegido más celosamente que un tesoro nacional.

Él se sentía como una especie de extraterrestre, y deseaba encontrar algún lugar en el que no fuera un absoluto fenómeno.

Pero era imposible. No había modo de escapar a su destino.

No había modo de escapar a quien era...

El último heredero.

Sin Chris y sus hijos, Nick estaría solo por toda la eternidad, porque sólo un humano nacido de la sangre de Nick podría recordarlo.

El único problema con eso era encontrar a una madre para esos niños, y nadie se ofrecía como voluntaria.

Sus oídos aún zumbaban con el rechazo de Belinda, diez minutos atrás.

"¿Salir contigo? Por favooor. Llámame cuando crezcas y aprendas a vestirte bien."

Rechinando los dientes, intentó no pensar en sus duras palabras. Se había puesto sus mejores pantalones khaki y un suéter azul marino sólo para pedirle que salieran. Pero él sabía que no era afable o audaz.

Tenía la elegancia social de un idiota. El ordinario rostro de cualquier chico y la confianza de un caracol.

Dios, era patético.

Chris se detuvo en la puerta del aula para ver a los dos Escuderos Theti siguiéndolo a una distancia "discreta." Con treinta y algo de años, ambos medían más de un metro ochenta y cinco, con cabello oscuro y rostros sombríos. Se los había asignado el Consejo de Escuderos, y su único deber era cuidarlo y asegurarse de que nada le sucediera hasta que hubiese engendrados los suficientes hijos como para que Nick fuera feliz.

Y no es que hubiese alguna amenaza importante durante el día. En raras ocasiones un Doulos (sirvientes humanos de los Apolitas) podía atacar a un Escudero, pero eran tan inusuales en estos tiempos que valía la pena hacer una cobertura nacional sobre ellos en los noticieros.

Por la noche, Chris tenía prohibido abandonar la propiedad a menos que tuviera una cita. Lo cual parecía imposible luego de que su primera y única novia lo hubiese dejado.

Suspiró ante la perspectiva de intentar encontrar a alguien que saliera con él. ¿Por qué lo harían cuando tendrían que tomar exámenes de sangre y físicos?

Gruñó en voz baja.

Mientras estaba en clase, los Thetis se turnaban del otro lado de la puerta, lo cual garantizaba la categoría de Chris como un fenómeno incluso más que su naturaleza solitaria.

¿Y quién podía culparlo por ser solitario? Por dios, había crecido en una casa en la que no tenía permitido correr por miedo a que se lastimara. Si alguna vez tenía cualquier tipo de resfriado, el Consejo de Escuderos llamaba a especialistas de la Clínica Mayoü para que lo trataran. Los pocos niños de otras familias de Escuderos que su padre había llevado para que jugaran con él, habían recibido estrictas órdenes de no tocarlo jamás, ni hacerlo enojar, ni hacer nada por lo que Nick pudiera enojarse con ellos.

Entonces sus "amigos" iban, y se sentaban a ver televisión con él. Rara vez hablaban, por miedo a meterse en problemas, y ninguno se atrevía a llevar un regalo o compartir siquiera una papa frita. Todo debía ser totalmente examinado y desintoxicado antes de que Chris pudiera jugar con eso. Después de todo, un pequeño germen y el podría volverse estéril o, dios no lo permitiese, podría morir.

El peso de la civilización caía sobre él, o, mejor dicho, el peso del linaje de Nick caía encima suyo.

El único amigo verdadero que Chris había tenido en la vida era Liam Gautier, un Escudero contratado a quien había conocido en línea un par de años atrás. Siendo demasiado nuevo en su mundo como para comprender la dorada posición de Chris, Liam lo había tratado como a un ser humano, y el Cajún concordaba en que la vida de Chris realmente apestaba, a pesar de los beneficios que traía.

Diablos, la única razón por la que había podido convencer a Nick de que lo dejara asistir a la universidad, en lugar de contratar a profesores que fueran a la casa a enseñarle, era el hecho de que allí en realidad podría llegar a conocer a una aceptable donante de ovarios. Nick había estado confundido con la idea y lo interrogaba cada noche acerca de si había conocido o no a una nueva mujer.

Y más aún, ¿se había acostado con ella?

Suspirando nuevamente, Chris entró a la habitación y mantuvo la vista baja para no tener que observar las miradas furibundas o los gestos de desprecio que le dirigían la mayoría de los estudiantes. Si no lo odiaban por ser el preferido del Dr. Mitchell, lo odiaban por ser un traga libros demasiado privilegiado. Estaba acostumbrado a eso.

Se dejó caer en una silla vacía en un rincón del fondo y extrajo su cuaderno y el libro.

-Hola, Chris.

Él se sobresaltó ante la amistosa voz femenina.

Mirando hacia arriba, se encontró con la radiante sonrisa de __________.

Completamente enmudecido, pasó un minuto entero antes de que lograra responderle.

-Hola -dijo débilmente.

Se odiaba a sí mismo por ser tan terriblemente estúpido. Liam probablemente la tendría comiendo de su mano.

Ella se sentó junto a él.

Chris comenzó a sudar. Aclarándose la garganta, hizo su mejor intento de ignorar a __________ y a su ligero aroma a rosas, que llegaba hasta él. Siempre olía increíble.

__________ abrió su cuaderno en la tarea y observó a Chris. Parecía incluso más nervioso ahora de lo que había estado en la cafetería.

Ella observó su mochila, esperando echar otro vistazo al escudo, pero él lo había ocultado por completo.

Demonios.

-Entonces, Chris -le dijo suavemente, inclinándose un poquito hacia él-. Me preguntaba si puedo estudiar contigo más tarde.

Él palideció y pareció estar listo para salir corriendo.

-¿Estudiar? ¿Conmigo?

-Sí. Dijiste que sabías muy bien este tema y me gustaría sacarme un diez en el examen. ¿Qué piensas?

Él se frotó la nuca nerviosamente; era claramente un hábito, ya que parecía hacerlo con tanta frecuencia.

-¿Estás segura de que quieres que yo estudie contigo?

-Sí.

Él sonrió tímidamente, pero se rehusó a mirarla a los ojos.

-Seguro, supongo que eso estaría bien.

__________ se sentó cómodamente, con una sonrisa satisfecha, mientras el Dr. Mitchell entraba y le ordenaba a todos que se callaran.

Había pasado horas en la página web de Cazador Oscuro.com luego de su última clase, revisando cada parte de la misma. En apariencia, parecía ser una especie de grupo de simulaciónü o de lectura.

Pero había secciones enteras protegidas por contraseña. Vueltas y áreas secretas a los que no pudo acceder por mucho que intentó. Había muchas cosas que le recordaban al sitio de los Apolitas.

No, este no era un grupo de juego. Se había tropezado con los verdaderos Cazadores Oscuros. Lo sabía.

Eran el último gran misterio del mundo moderno. Mitos vivientes de los que nadie sabía.

Pero ella sabía que estaban ahí. E iba a encontrar el modo de meterse en su sociedad y encontrar algunas respuestas aunque le costara la vida.

Quedarse sentada durante esa clase, mientras el profesor hablaba monótonamente acerca de Rothgar y Shield, era lo más difícil que había hecho en su vida. En cuanto terminó, levantó sus cosas y esperó a Chris.

Mientras se acercaban a la puerta, vio a dos hombres vestidos de negro que los flanquearon inmediatamente mientras la miraban de reojo.

Chris dejó escapar un sonido de desagrado.

__________ se rió contra su voluntad.

-¿Están contigo?

-Realmente desearía poder decirte que no.

Ella le palmeó el brazo comprensivamente. Sacudió el mentón para indicarle el sitio al final del pasillo donde Kat estaba poniéndose de pie y ocultando su libro.

-Tengo una propia.

Chris le sonrió.

-Gracias a dios, no soy el único.

-Noo, no te preocupes por eso. Te dije que te entendía completamente.

El alivio en su rostro era palpable.

-Entonces, ¿cuándo te gustaría estudiar?

-¿Qué tal ahora?

-Bien, ¿dónde?

Había un solo lugar en el que __________ estaba muriendo por meterse. Esperaba que escondiera más pistas acerca del hombre que había conocido la noche anterior.

-¿En tu casa?

Su nerviosismo retornó instantáneamente, confirmando sus sospechas.

-No sé si sea una buena idea.

-¿Por qué?

-Es sólo que... yo... yo, eh, simplemente no creo que sea una buena idea, ¿está bien?

Ya era un obstáculo. __________ se forzó a ocultar su irritación. Tendría que andar con cuidado si quería superar sus defensas. Pero lo comprendía. Ella tenía sus propios secretos que ocultar.

-Está bien, elige tú el lugar.

-¿La biblioteca?

Se le pusieron los pelos de punta.

-Nunca logro sentirme cómoda ahí. Siempre temo que me manden a callar. ¿Quieres que vayamos a mi apartamento?

Él se veía completamente sorprendido por su ofrecimiento.

-¿En verdad?

-Seguro. En general no muerdo, ni nada de eso.

Chris se rió.

-Sí, yo tampoco. -Dio dos pasos más con ella, y luego giró hacia los hombres que los seguían-. Sólo iremos a su casa, ¿está bien? ¿Por qué no van a comerse unas rosquillas o algo?

No le agradecieron en lo más mínimo.

Kat se rió.

__________ los condujo hacia el estacionamiento de los estudiantes y luego le dio a Chris las indicaciones para llegar a su departamento.

-¿Nos vemos allí?

Él asintió y se encaminó hacia su Hummer rojo.

__________ fue rápidamente hacia su Mercedes gris, donde Kat la esperaba en el asiento del conductor. Fueron hacia la casa, mientras __________ esperaba que Chris no esperara mucho tiempo o, peor, cambiara de opinión.

Al menos no hasta que tuviera la oportunidad de registrar su mochila.

Le tomó dos horas de estudiar al aburrido BeoNick y una jarra de café antes de que Chris la dejara a solas con la mochila mientras iba al baño. Hacía rato que Kat se había retirado a su habitación, afirmando que la lengua muerta y el entusiasmo de Chris por la misma le estaban provocando una migraña.

En cuanto Chris desapareció, __________ comenzó a buscar.

Afortunadamente, no le llevó demasiado tiempo encontrar lo que estaba buscando...

Encontró la agenda donde la había visto antes. La cubierta era de cuero trabajado a mano, con un extraño emblema en el frente: un arco doble inclinado hacia arriba, con la flecha apuntando hacia la derecha.

Idéntico al que había visto en el hombro de Nick en su sueño...

Pasó la mano sobre el cuero marrón, y entonces lo abrió, para encontrarse con que todo estaba escrito en Rúnico. El idioma era similar al Inglés Antiguo, pero no podía leerlo.

¿Nórdico Antiguo, tal vez?

-¿Qué estás haciendo?

Aprovechó la aguda pregunta de Chris. Le tomó un par de segundos pensar en algo que decir que no lo hiciera sospechar aún más.

-Eres uno de esos jugadores, ¿verdad?

Su mirada azul se estrechó y se volvió más penetrante.

-¿De qué estás hablando?

-Yo... eh, entré a esta página llamada Cazador Oscuro y encontré todos estos rompecabezas sobre una serie de libros y un juego. Como había visto tu libro antes, me preguntaba si serías uno de los miembros que juega ahí.

__________ podía darse cuenta de que él buscaba en su mente y estudiaba el rostro de ella para ver, si había algo, que debería decir.

-Sí, mi amigo Liam maneja el sitio -respondió luego de una larga pausa-. Tenemos a mucha gente interesante que juega allí.

-Eso vi. ¿Tienes uno de esos nombres como Hellion o Rogueü con el que juegas?

Él se adelantó y le quitó la agenda.

-No, simplemente uso "Chris."

-Ah. ¿Y qué sucede en las áreas privadas?

-Nada -le dijo un poco demasiado rápido-. Sólo estamos algunos, peleándonos.

-¿Entonces por qué es privado?

-Simplemente lo es. -Tomó el libro de las manos de ella y lo regresó a su mochila-. Escucha, tengo que irme ahora. Suerte en el examen.

__________ quería detenerlo y hacerle más preguntas, pero era lamentablemente evidente que él no tenía intención de dejarle saber nada más acerca de ellos o de sí mismo.

-Gracias, Chris. Te agradezco la ayuda.

Él asintió y partió precipitadamente.

Sola en su cocina, __________ se sentó en la silla, mordiéndose la uña del pulgar mientras debatía sobre el modo de proceder. Pensó en seguir a Chris hasta su casa, pero con eso no conseguiría nada bueno. No había duda de que sus guardaespaldas la atraparían, incluso con la absurda forma de manejar de Kat.

Levantándose, fue a su habitación, tomó la laptop y le quitó la funda.

Bien, el sitio de Cazador Oscuro estaba diseñado como si los Cazadores Oscuros fuesen personajes de un libro. La mayoría de la gente aceptaría eso, ¿pero qué sucedía si ella volvía a mirarla desde un punto de vista en el que nada en ese sitio era falso?

Ella había pasado toda su vida escondiéndose, y si había algo que hubiese aprendido... era que el mejor lugar para esconderse era a la luz. La gente tenía una tendencia a no ver lo que estaba justo frente a ellos.

Y aunque lo vieran, siempre inventaban algún modo de explicarlo. Decían que era un producto de su imaginación o una broma adolescente.

No cabían dudas de que los Cazadores Oscuros pensaban lo mismo. Después de todo, en este mundo moderno en que todos sabían acerca de los vampiros y los demonios, y pensaban que eran un mito de Hollywood, ni siquiera necesitarían esconderse. La mayor parte de las personas los clasificaría como excéntricos.

__________ observó la introducción al sitio, y luego pasó a la página de perfiles de cada uno de los Cazadores que figuraban.

Había uno de un personaje llamado Nicholas Jonas cuyo Escudero se llamaba Chris Eriksson. Supuestamente, Nick era un guerrero Vikingo que había sido hechizado...

__________ copió el nombre de Nick y luego buscó en el Nillstrom -un buscador de leyendas e historias nórdicas.

-Bingo -susurró mientras aparecían varios artículos.

Nacido de una madre cristiana de Galia y un padre Escandinavo, Nicholas Jonas había sido un renombrado aventurero e invasor de mediados del siglo VIII de cuya muerte no existía registro. De hecho, sólo decía que había desaparecido un día después de haber ganado una batalla contra un jefe militar Mercian quien había estado intentado matarlo. La creencia popular era que uno de los hijos del jefe militar lo había asesinado vengativamente esa noche.

__________ escuchó que la puerta de su cuarto se abría. Mirando hacia arriba, vio a Kat parada en la entrada.

-¿Estás ocupada? -le preguntó Kat.

-Simplemente investigaba un poco más.

-Ah. -Kat se adelantó para leer sobre su hombre-. "Nicholas Jonas. Pirata, arriesgado, y guerrero, luchó a través de Europa, ofreciendo su servicio a cristianos y paganos por igual. Una vez se escribió que su única lealtad era hacia su espada y su hermano Erik, quien viajaba con él..." Interesante. ¿Crees que este sea el tipo al que viste en el Inferno?

-Quizás. ¿Alguna vez escuchaste de él?

-Para nada. ¿Quieres que le pregunte a Jimmy? Le encanta la historia de los Vikingos.

__________ lo pensó durante un segundo. El amigo de Kat estaba en la Sociedad de Anacronismo Creativo y vivía para estudiar la cultura Vikinga.

Pero no era el pasado de Nick lo que le interesaba en este momento. Era su presente, y lo que más deseaba era su dirección actual.

-No, está bien.

-¿Segura?

-Sí.

Kat asintió.

-Bien, entonces regresaré a mi dormitorio a terminar con mi libro. ¿Quieres que te traiga algo para comer o beber?

__________ sonrió ante el ofrecimiento.

-Una gaseosa sería genial.

Kat desapareció sólo para regresar unos minutos más tarde con una Sprite. __________ le agradeció y volvió al trabajo mientras Kat la dejaba a solas.

__________ bebió a sorbos su bebida, sin prisa, mientras navegaba. Más o menos una hora más tarde estaba tan cansada que ya no podía mantener los ojos abiertos.

Bostezando, miró la hora. Eran apenas las cinco y media. Aún así, sus párpados estaban tan pesados que no podía continuar despierta por mucho que lo intentara.

Apagó su computadora y fue hacia la cama para tomar una pequeña siesta.

Se quedó dormida en el instante en que su cabeza tocó la almohada. Normalmente, __________ no soñaba mucho cuando tomaba una siesta.

Hoy era completamente diferente.

Hoy sus sueños comenzaron casi tan pronto como cerró los ojos.

Qué extraño...

Pero lo más raro de todo era que su reino de fantasía no se parecía a nada que hubiese soñado antes. En lugar de sus habituales sueños de glamour o de horror, este era pacífico. Gentil. Y la llenaba de una cálida seguridad.

Estaba vestida con un largo y suave vestido verde oscuro, como una dama medieval. Frunciendo el ceño, pasó la mano sobre la tela, que era más suave que la gamuza.

Sola, dentro de una cabaña de piedra donde un cálido fuego resplandecía en un enorme hogar, se mantenía a distancia, parada junto a una vieja mesa de madera. El viento rugía fuera de una ventana que estaba cubierta por una persiana de madera que sonaba estruendosamente mientras intentaba mantener fuera los vientos de invierno.

Escuchó que había alguien en la puerta, detrás suyo.

__________ se volteó justo a tiempo de ver a Nick abriéndola con el hombro. Su corazón se detuvo mientras captaba su imagen vestida en una especie de chaleco de cota de malla. Sus macizos brazos estaban desnudos, y su torso y la cota de malla estaban cubiertos por un chaleco de cuero que tenía grabados algunos diseños nórdicos. Los diseños eran iguales al tatuaje en su hombro y bíceps derecho.

Su yelmo cónico cubría su cabeza, y tenía más malla unida a él, que cubría su rostro, prácticamente ocultándolo. Pero por esos intensos y calientes ojos, ella nunca hubiese sabido que era Nick quien estaba ahí abajo. Sostenía una pequeña hacha de guerra en una mano, apoyándola sobre su hombro. Se veía salvaje y primitivo. El tipo de hombre que una vez había sido dueño del mundo. Uno que no temía a nada.

Su oscura mirada recorrió la habitación, luego se detuvo en ella. Vio que una sonrisa lenta y seductora cruzaba la parte inferior de su rostro, dejando ver sus colmillos.

-__________, amor mío -la saludó, su voz cálida y encantadora-. ¿Qué estás haciendo aquí?

-No tengo idea -le respondió, honestamente-. Ni siquiera estoy segura de dónde es aquí.

Él rió, con un sonido profundo y estruendoso, luego cerró la puerta y la atrancó.

-Estás en mi hogar, villkat. Al menos en lo que fue mi hogar mucho tiempo atrás.

Ella observó el espartano lugar, que estaba amoblado con una mesa, sillas, y una cama muy grande cubierta con pieles.

-Qué extraño, hubiese pensado que Nicholas Jonas poseería un sitio mejor que este.

Él depositó el hacha sobre la mesa, luego se quitó el yelmo y lo colocó sobre el arma.


ü Prestigiosa clínica norteamericana, con sede en varias ciudades.

ü Grupos en los que se va creando una historia; cada integrante desempeña un rol como personaje.

ü Bribón o pícaro.

''El beso de la noche'' cap --- parte---

no les gusto la nove verdad???

 

bueno nimodo la dejare...

 

PD: hoy es de esos extraños dias en los ke no puedo dejar de sonreir! osea no eske no sonria todos los dias pero siento un extraño coskilleo (sentido figurado) ke me hace sonreir =D

jeje bye

''El Beso de La Noche'' cap 3 parte 2

 

Lo más cercano a una ayuda que pudo encontrar fue un enlace a "Pregúntale al Oráculo." Cliqueándolo, __________ tipeó un simple e-mail.

-¿Los Cazadores Oscuros son reales?

Luego de eso, hizo una búsqueda de Cazadores Oscuros y obtuvo tonterías. Era como si no existieran en ningún lado.

Antes de desconectarse, le regresó el e-mail del Oráculo con sólo tres palabras como respuesta.

¿Lo eres tú?

-Quizás sólo son leyendas -dijo Kat nuevamente.

-Quizás.

Pero las leyendas no besaban a las mujeres del modo en que Nick la había besado, ni encontraban el modo de meterse en sus sueños.

Dos horas más tarde, __________ decidió utilizar su último recurso... su padre.

Kat condujo hasta la oficina de su padre, que quedaba en un edificio de muchos pisos en el centro de St. Paul. Considerando todos los puntos, el tráfico de media mañana era leve y Kat se las había arreglado para darle sólo un pequeño ataque al corazón con su evasivo estilo de conducción.

Sin importar el momento del día, o qué tan mala fuera la congestión del tráfico, Kat siempre conducía como si los Daimons las estuviesen persiguiendo.

Kat metió el auto a toda velocidad en el estacionamiento, golpeando el portón automático en el camino antes de dar la vuelta rápidamente alrededor de un lento Toyota y golpearlo en un buen sitio.

El conductor las insultó, y luego continuó andando.

-Lo juro, Kat, conduces como si estuvieras en un video juego.

-Sí, sí. ¿Quieres ver la pistola de rayos láser que tengo bajo el capó para destruirlos si no se apartan de mi camino?

__________ rió, aunque una parte de ella se preguntó si tal vez Kat tenía algo realmente escondido allí. Conociendo a su amiga, era posible.

En cuanto dejaron el auto en el aparcamiento y entraron al edificio, atrajeron mucha atención. Pero siempre lo hacían. No todos los días la gente veía a dos mujeres que medían más de un metro ochenta. Sin mencionar que Kat era tan sorprendentemente hermosa, __________ hubiese tenido que cortarle la cabeza para lograr que encajara en cualquier lugar que no fuera Hollywood.

Como una guardaespaldas decapitada no servía de mucho, __________ estaba forzada a tolerar a una mujer que debería estar trabajando para LA Modelsü .

Los guardias de la compañía las saludaron con un asentimiento en la puerta y las hicieron pasar con un gesto de la mano.

El padre de __________ era el infame Jefferson T. Peters de Farmacéuticos Peters, Briggs, y Smith, una de las compañías de desarrollo e investigación de medicamentos más grande del mundo.

Mucha de la gente que pasó a su lado mientras caminaba a través del edificio la miraba con recelo. Sabían que era la única heredera de su padre, y todos pensaban que se daba la buena vida.

Si sólo supieran...

-Buen día, señorita Peters -la saludó la asistente administrativa cuando finalmente llegó al vigésimo segundo piso-. ¿Desea que llame a su padre?

__________ le sonrió a la mujer, delgada y extremadamente atractiva, quien era muy dulce pero siempre la hacía sentir como si debiese perder diez kilos y pasarse la mano por el pelo tímidamente para aplacarlo. Tina era una de esas personas escrupulosamente bien vestidas que jamás tenían una molécula fuera de lugar.

Vestida con un impecable traje Ralph Lauren, Tina era la completa antítesis de __________, que llevaba el buzo de su universidad y jeans.

-¿Está solo? -Tina asintió-. Entraré y le daré la sorpresa.

-Definitivamente, así será. Sé que estará feliz de verla.

Dejando a Tina con su trabajo y a Kat esperando sentada cerca del escritorio de Tina, __________ entró al sagrado dominio de trabajador compulsivo de su padre.

Contemporánea en cuanto al diseño, la oficina tenía una atmósfera "fresca", aunque su padre era cualquier cosa menos un hombre frío. Había amado a su madre apasionadamente, y desde el momento del nacimiento de __________, la había adorado con todo su ser.

Su padre era un hombre excepcionalmente apuesto, con el cabello castaño oscuro adornado con un distinguido gris. A los cincuenta y nueve, estaba en muy buena forma, y parecía más cercano a los cuarenta largos.

Aunque se había visto forzada a crecer lejos de él, por miedo a que los Apolitas o los Daimons la encontraran si se quedaba demasiado tiempo en un mismo sitio, él jamás había estado lejos de ella, incluso cuando __________ había recorrido el mundo. Sólo a una llamada de teléfono o a un vuelo de distancia.

A través de los años, él había aparecido inesperadamente en su puerta con regalos y abrazos, a veces en medio de la noche. A veces a mitad del día.

Cuando era pequeña, ella y sus hermanas solían apostar acerca de cuándo aparecería nuevamente a verlas. Nunca había decepcionado a ninguna de ellas, ni se había perdido de un solo cumpleaños.

__________ amaba a este hombre más que a nada en el mundo, y la aterraba pensar qué le pasaría si ella muriese dentro de ocho meses, como los demás Apolitas. Demasiadas veces había presenciado su dolor y sufrimiento mientras enterraba a su madre y a cuatro hermanas mayores.

Cada muerte había desgarrado su corazón, especialmente el auto bomba que había matado a su madre y a sus dos últimas hermanas.

¿Será capaz de soportar otro revés semejante?

Dejando ese aterrador pensamiento a un lado, se acercó a su escritorio de acero y vidrio.

Él estaba hablando por teléfono, pero colgó en el instante en que levantó la vista de su montón de papeles y la vio.

Con el rostro instantáneamente iluminado, se paró y la abrazó; luego se apartó con un ceño preocupado.

-¿Qué estás haciendo aquí, bebé? ¿No deberías estar en clase?

Ella le dio un golpecito en el brazo y lo urgió a regresar a su lado del escritorio mientras se dejaba caer en una de las cómodas sillas de enfrente.

-Probablemente.

-¿Entonces porqué estás aquí? Tú no faltas a una clase para venir a verme.

Ella rió porque él repetía la opinión de Kat de antes. Quizás necesitaba alterar un poquito sus hábitos. En su situación, una conducta previsible era un peligroso inconveniente.

-Quería hablar contigo.

-¿Acerca de?

-Los Cazadores Oscuros.

Él se puso pálido, haciendo que __________ se preguntara cuánto sabía él, y cuánto pensaba compartir. Tenía una desagradable tendencia a sobreprotegerla, de aquí su largo legado de guardaespaldas.

-¿Por qué quieres saber acerca de ellos? -le preguntó cautelosamente.

-Porque anoche fui atacada por Daimons y un Cazador Oscuro salvó mi vida.

Él se puso de pie de golpe y corrió hacia el otro lado del escritorio.

-¿Te lastimaron?

-No, papi -se apresuró a asegurarle mientras él intentaba inspeccionar su cuerpo en busca de daños-. Sólo me asustaron.

Él se apartó con un ceño sombrío, pero mantuvo sus manos en los brazos de su hija.

-Está bien, escucha. Necesitas abandonar el colegio, haremos...

-Papi -le dijo con firmeza-, no abandonaré a menos de un año de graduarme. Estoy harta de escapar.

Aunque podía no seguir viva dentro de ocho meses, había una posibilidad de que pudiera. Hasta que estuviera segura, había jurado vivir su vida lo más normalmente posible.

__________ vio el horror en su rostro.

-Esto no es algo discutible, __________. Le juré a tu madre que te mantendría a salvo de los Apolitas y lo haré. No permitiré que te maten también.

Ella apretó los dientes ante el recordatorio de un juramento que su padre consideraba tan sagrado como su oficina y su compañía. Conocía demasiado bien el legado que había heredado de la familia de su madre.

Siglos atrás, había sido su ancestro quien había causado que los Apolitas fueran malditos.

Por culpa de los celos, su tatara-tatara-algo había enviado soldados a asesinar al hijo y la amante del dios Apolo. En represalia, el dios griego del sol había quitado su apoyo a todos los Apolitas.

Como la reina de los Apolitas había ordenado a sus hombres que hicieran como si una bestia hubiese destruido a la madre y al hijo, Apolo le dio a los Apolitas rasgos de bestias: largos dientes caninos, velocidad, fuerza, y ojos de depredadores. Estaban forzados a alimentarse de la sangre de los demás para poder sobrevivir.

Los había desterrado de la luz del sol para que el furioso dios jamás tuviera que volver a verlos.

Pero el más crudo golpe de todos era que los había condenado a una vida de sólo veintisiete años; la misma edad que tenía su amante cuando había sido asesinada por los Apolitas.

En su vigésimo séptimo cumpleaños, un Apolita pasaba el día entero desintegrándose lenta y dolorosamente. Era una muerte tan horrenda que la mayoría de ellos se suicidaba según el ritual, el día anterior a su cumpleaños, para escapar de ella.

La única esperanza que tenía un Apolita era asesinar a un humano y tomar el alma dentro de su propio cuerpo. No existía otro modo de prolongar su corta vida. Pero en el instante en que se convertía en Daimon, pasaban de un lado al otro e invocaban la ira de los dioses.

Entonces aparecían los Cazadores Oscuros, para matarlos y liberar las almas humanas antes de que al estar atrapadas se marchitaran y murieran.

En ocho breves meses, __________ cumpliría veintisiete años.

Era algo que la aterraba.

Era en parte humana y por esa razón podía caminar bajo el sol, pero tenía que mantenerse cubierta y no podía estar fuera demasiado tiempo sin quemarse severamente.

Sus largos dientes caninos habían sido limados por un dentista cuando tenía diez años, y aunque era anémica, su necesidad de sangre era satisfecha con transfusiones bimestrales.

Era afortunada. El puñado de Apolita-humanos que había conocido a través de los años se había inclinado principalmente hacia su herencia Apolita.

Todos ellos habían muerto a los veintisiete.

Todos ellos.

Pero __________ siempre se había aferrado a la esperanza de que tenía suficiente de humana como para pasar su cumpleaños.

Pero finalmente, no sabía, y nunca había podido encontrar a alguien que supiera más sobre su "condición" que ella misma.

__________ no quería morir. No ahora, cuando le quedaba tanto por vivir. Deseaba la mayoría de las cosas que los demás deseaban. Un esposo. Una familia.

Más que nada, un futuro.

-Quizás este Cazador Oscuro sabe algo acerca de mi sangre mezclada. Tal vez, él...

-Tu madre se volvería loca si escuchara su nombre -le dijo su padre mientras le acariciaba la mejilla-. Sé muy poco sobre los Apolitas, pero sé que todos ellos odian a los Cazadores Oscuros. Tu madre dijo que eran malvados asesinos sin alma con los que no se podía razonar.

-No son Terminator, papi.

-Por el modo en que tu madre hablaba de ellos, lo son.

Bueno, eso era cierto. Su madre había pasado horas advirtiéndole a ella y a sus hermanas para que se mantuvieran alejadas de tres cosas: Cazadores Oscuros, Daimons, y Apolitas; en ese orden.

-Mamá jamás conoció a ninguno. Todo lo que sabía era lo que sus padres le habían contado, y apostaría a que ellos tampoco conocieron a uno. Además, ¿qué tal si este Cazador Oscuro es la clave para ayudarme a encontrar un modo de vivir más tiempo?

Su padre apretó su mano con más fuerza.

-¿Y qué si fue enviado a matarte al igual que los Daimons y Apolitas que mataron a tu madre? Sabes lo que dice el mito. Te asesinan, y la maldición desaparece en ellos.

Ella pensó en eso un segundo.

-¿Y qué sucede si tienen razón? ¿Qué sucedería si mi muerte permitiese que los demás Apolitas vivieran normalmente? Quizás debería morir.

El rostro de su padre se enrojeció de furia. Su mirada quemó la de ella mientras la agarraba con más fuerza aún.

-__________ Elaine Peters, será mejor que jamás vuelva a oírte decir eso. ¿Me comprendes?

__________ asintió, arrepentida por haber elevado su presión sanguínea cuando eso era lo último que quería hacer.

-Lo sé, papi. Sólo estoy molesta.

Él le besó la frente.

-Lo sé, bebé. Lo sé.

Ella vio el tormento en su rostro mientras se levantaba y regresaba a su silla.

Él no dijo lo que ambos pensaban. Mucho tiempo atrás él había confiado a un pequeño grupo de investigadores la tarea de encontrar una "cura" para su extraña enfermedad, y sólo se encontró con que la ciencia moderna era impotente ante la ira de un antiguo dios.

Quizás él tenía razón, quizás Nick era tan peligroso para ella como todos los demás. Sabía que los Cazadores Oscuros habían jurado matar a los Daimons, pero no sabía cómo se manejarían con los Apolitas.

Su madre le había dicho que no confiara en nadie, especialmente en quienes se ganaban la vida asesinando a su gente.

Aún así, su instinto le decía que una raza que había pasado la eternidad cazando a la suya sabría todo sobre ellos.

Además, ¿por qué un Cazador Oscuro ayudaría a un Apolita cuando eran enemigos jurados?

-Fue una idea estúpida, ¿verdad?

-No, _______ -le dijo su padre amablemente-. No fue para nada estúpida. Simplemente no quiero verte herida.

Ella se levantó y fue a abrazarlo y darle un beso.

-Iré a clases y lo olvidaré.

-Aún deseo que pensaras en irte por un tiempo. Si esos Daimons te vieron, pueden haberle dicho a alguien más que estás aquí.

-Confía en mí, papi, no tuvieron tiempo. Nadie sabe que estoy aquí, y no quiero irme.

Jamás.

La palabra fue tácita entre ellos. Vio que los labios de su padre temblaban mientras ambos pensaban en el hecho de que el reloj estaba corriendo para ella.

-¿Por qué no vienes a cenar esta noche? -Le preguntó su padre-. Me iré del trabajo temprano, y...

-Le prometí a Michelle que podríamos hacer algo. ¿Nos vemos mañana?

Él asintió y le dio un apretón tan fuerte que ella dio un respingo ante la presión de los brazos alrededor de su cintura.

-Ten cuidado.

-Lo haré.

Por la expresión de su rostro, ella podía decir que su padre no quería que se fuera más de lo que ella misma quería partir.

-Te quiero, __________.

-Lo sé. Yo también te quiero, papi.

Le sonrió y lo dejó solo con su trabajo.

__________ recorrió el camino desde la oficina hasta fuera del edificio, mientras sus pensamientos regresaban a sus sueños con Nick y el modo en que lo había sentido entre sus brazos.

Kat se quedó detrás y se mantuvo completamente callada, dándole el espacio que necesitaba. Era lo que más adoraba de su guardaespaldas.

A veces parecía que Kat estaba conectada psíquicamente con ella.

-Necesito un Starbucksü -le dijo __________ a Kat sobre el hombro-. ¿Y tú?

-Siempre lista para un javaü . Dame granos de café o mátame.

Mientras caminaba por la calle hacia la cafetería, __________ comenzó a pensar más y más acerca de los Cazadores Oscuros.

Como antes les había dado poca importancia, tomándolos como mitos que su madre había usado para asustarla, nunca los había investigado realmente mientras había estudiado sobre la Grecia antigua. Desde que era una niña había pasado su tiempo libre investigando la historia de su madre, y viejas leyendas.

No podía recordar haber encontrado una mención sobre los Cazadores Oscuros en sus lecturas, lo que en su mente simplemente había confirmado que su madre le transmitía historias sobre cucos, y no gente real.

Pero tal vez ella había pasado por alto...

-¡Hey, __________!

Saliendo de sus meditaciones, levantó la vista y vio a uno de los chicos de la escuela saludándola con la mano mientras ella se acercaba a Starbucks. Él era un par de centímetros más bajo que ella y era muy lindo, en un estilo muy Boy Scout. Su corto cabello negro era ondulado, y tenía amistosos ojos azules.

Algo acerca de él le recordaba a Opie Taylor de The Andy Griffith Showü , y ella esperaba a medias que él le dijera "señora."

-Chris Eriksson -susurró Kat en voz baja cuando él se acercó.

-Gracias -le dijo __________ en un tono igualmente bajo, agradecida de que Kat recordara mejor los nombres que ella.

Siempre recordaba los rostros, pero los nombres se le escapaban con frecuencia.

Él se detuvo ante ellas.

-Hola, Chris -le dijo, sonriéndole. Él era verdaderamente agradable y siempre intentaba ayudar a quien lo necesitara-. ¿Qué te trae por aquí?

Lo notó instantáneamente incómodo.

-Yo... eh... estaba buscando algo para alguien.

Kat intercambió una mirada interesada con ella.

-Suena un poco sospechoso. Espero que no sea ilegal.

Él se sonrojó profusamente.

-No, no es ilegal. Simplemente un poco personal.

Por alguna razón, a __________ le agradaba más cómo sonaba lo de que fuera ilegal. Esperó un minuto o dos mientras él se veía bastante incómodo.

Chris era un estudiante universitario aún no graduado en su clase de Inglés Antiguo. En realidad no se habían hablado demasiado, excepto para comparar notas cada vez que ella había tenido problemas para traducir algo. Chris era el preferido del profesor y tenía una puntuación perfecta en todas las evaluaciones.

Todos en la clase querían colgarlo por elevar el promedio.

-¿Hiciste la tarea para la clase de esta tarde? -le preguntó finalmente. Ella asintió-. Fue genial, ¿cierto? Una cosa realmente emocionante.

Por su expresión, ella podía asegurar que hablaba en serio.

-Como que me perforen los dientes sin Novocaína -respondió ella, intentando ser graciosa y divertida.

Él no lo tomó de ese modo.

Su semblante se enserió.

-Lo siento. Estoy comportándome como un traga libros nuevamente. -Se tiró nerviosamente de la oreja y dejó caer la mirada al suelo-. Será mejor que me vaya. Hay otras cosas que necesito hacer.

Cuando comenzaba a alejarse, ella lo llamó.

-Hey, ¿Chris? -él se detuvo y la miró-. ¿Síndrome de hijo sobreprotegido?

-¿Perdón?

-También eres un hijo sobreprotegido, ¿verdad?

Chris se rascó la nuca.

-¿Cómo lo supiste?

-Créeme, tiene los clásicos síntomas. Yo también solía tenerlos, pero luego de años de intensa terapia, aprendí a esconderlos y ahora logro funcionar casi con normalidad.

Él se rió ante sus palabras.

-¿Tienes el nombre del terapeuta a mano?

Ella sonrió.

-Seguro. -__________ inclinó su cabeza hacia la cafetería-. ¿Tienes tiempo para acompañarnos a tomar una taza de café?

Él se veía como si ella acabara de abrirle las puertas de Fort Knoxü .

-Sí, gracias.

__________ y Kat fueron hacia Starbucks con Chris detrás de ellas, que parecía un cachorro contento de que su dueño estuviera en casa.

Luego de comprar sus bebidas, se sentaron en la parte trasera, alejados de las ventanas, donde la luz no podía quemarla.

-Entonces, ¿por qué estás cursando Inglés Antiguo? - Le preguntó Chris luego de que Kat se excusara para ir al tocador-. No pareces el tipo de persona que se ofrece voluntariamente para ese estilo de castigo.

-Siempre estoy intentando investigar... cosas viejas -le respondió, a falta de un mejor término. Era difícil explicar a un extraño que buscaba maldiciones y hechizos con la esperanza de alargar su vida-. ¿Y tú? Da la impresión de que estarías más cómodo en una clase de computación.

Él se encogió de hombros.

-Fue luego de aprobar con demasiada facilidad este semestre. Quería algo que me costara un poco más.

-Sí, pero, ¿Inglés Antiguo? ¿En qué clase de hogar vives?

-En uno donde lo hablan.

-¡Estás bromeando! - Le dijo, incrédula-. ¿Quién diablos habla ese idioma?

-Nosotros. En serio.

Entonces le dijo algo que ella no pudo entender.

-¿Acabas de insultarme?

-No -le dijo sinceramente-. Jamás haría algo así.

Ella sonrió mientras miraba de reojo la mochila de Chris, cuando tuvo una reacción tardía. Había una afligida agenda marrón que se veía dentro de una pequeña bolsa que tenía el cierre abierto. La agenda tenía una cinta borgoña colgando hacia afuera, con un interesante prendedor adherido. El prendedor tenía el dibujo de un escudo circular con dos espadas cruzadas, y sobre las espadas estaban las iniciales C.O.

Qué extraño era ver eso justamente hoy, cuando ella tenía en mente un tipo completamente diferente de C.O.

Tal vez era un presagio...

-¿C.O.? -le preguntó, tocando el emblema.

Lo dio vuelta y su corazón se detuvo cuando vio las palabras "Cazador Oscuro.com" grabadas en él.

-¿Eh? -Chris observó la mano de ella-. Oh... ¡Oh! -dijo, poniéndose otra vez repentinamente nervioso. Se lo quitó y lo metió de vuelta en su mochila, luego corrió el cierre-. Simplemente es algo con lo que juego a veces.

¿Por qué estaba tan tenso? ¿Tan evidentemente incómodo?

-¿Estás seguro de que no estás haciendo nada ilegal, Chris?

-Sí, confía en mí. Si tuviese siquiera un pensamiento ilegal, me atraparían y me patearían el trasero.

__________ no estaba tan segura de eso cuando Kat se les unió.

Cazador Oscuro.com...

No había intentado buscarlos sin un guión entre las palabras. Y ahora tenía una dirección para probar.

Conversaron algunos minutos más acerca de la clase y el colegio, luego se separaron para que Chris pudiera terminar con sus recados antes de su clase de Inglés Antiguo hacia finales de la tarde, y ella pudiera regresar al campusü antes de la próxima.

Podía faltar a una clase por día, pero dos...

No. __________ era muy dedicada.

En poco tiempo, estaba a salvo y cómodamente establecida detrás de su escritorio, esperando que su profesor de Clásicos apareciera, mientras otros estudiantes conversaban a su alrededor. Kat estaba cerca, en una pequeña sala de espera donde leía una novela de Kinley MacGregor.

Mientras __________ esperaba al profesor, abrió su Palm Pilot y decidió navegar un poco en la red. Tipeó Cazador-Oscuro.com.

Esperó mientras la página se cargaba.

En el instante en que lo hizo, jadeó.

Oh, esto se estaba poniendo bueno...

 

 

ü LA Models: Famosa agencia de modelos.

ü Starbucks: conocida cadena de cafetería norteamericana

ü Java: Arabian Mocha Java, nuevo tipo de café de Starbucks, exótica mezcla de cafés de Yemen y Java

ü Serie televisiva de la década del '60 acerca de un sheriff viudo y su hijo adolescente, quienes vivían en el pequeño y tranquilo pueblo de Mayberry Opie era el personaje del hijo.

ü Fort Knox: Está situado en el estado de Kentucky, lugar donde el Tesoro de los Estados Unidos guarda de sus reservas en oro. Se considera inexpugnable.

ü Ciudad universitaria

''El Beso de la Noche'' cap 3 parte 1

 

CAPITULO 3

 

Los ojos de __________ pestañearon abriéndose, al sentir unas manos fuertes y calientes desabotonando su camisón de franela. Aturdida, miró fijamente al Cazador Oscuro que le había salvado la vida en el club.

Sus ojos de medianoche estaban hambrientos de deseo mientras la observaba.

-Eres tú -susurró, con la cabeza confusa por sus sueños.

Él sonrió y pareció deleitado por sus palabras.

-¿Me recuerdas?

-Claro. ¿Cómo podría olvidar el modo en que besas?

La sonrisa de él se ensanchó ferozmente mientras apartaba su camisón y pasaba las manos por la piel desnuda de __________. Ella gimió ante la calidez de la palma sobre su carne. Contra su voluntad, una puñalada de deseo la atravesó mientras sus pechos hormigueaban ante su toque abrasador. Los callos de sus ásperos dedos raspaban suave y ligeramente sus pezones inflamados. Hizo que su estómago se contrajera aún más. Hizo que vibrara mientras la humedad se instalaba entre sus piernas, logrando que deseara aún más tomar toda su fuerza dentro de su cuerpo.

__________ se percató de que su salvador Vikingo estaba en su cama, completamente desnudo. Bueno, quizás no completamente. Tenía un collar de plata con el martillo de Thor y un pequeño crucifijo.

Bien, tal vez era un poco agresivo. Pero el collar quedaba muy bien contra su piel bronceada.

Las luces bajas acariciaban cada contorno de su magnífico cuerpo. Sus hombros eran amplios y musculosos, su pecho era una perfecta escultura de proporciones masculinas.

Y su trasero...

¡Era legendario!

Su pecho y piernas estaban levemente cubiertos por un vello oscuro. Su mentón fuerte y con apenas un poco de barba pedía a gritos que una mujer lo lamiera por completo, hasta echarle la cabeza atrás y continuar con su exquisito cuello.

Pero lo que la fascinaba era el intrincado tatuaje nórdico que cubría todo su hombro derecho y terminaba en una banda estilizada que rodeaba su bíceps. Era hermoso.

Y aún así no le llegaba ni a la suela de los zapatos del hombre que estaba entre sus brazos.

Era precioso. De un modo que hacía agua la boca.

-¿Qué estás haciendo? -le preguntó mientras él trazaba círculos alrededor de sus pechos con su lengua caliente.

-Te estoy haciendo el amor.

Si no hubiera estado dormida esas palabras la hubiesen aterrorizado. Pero sus temores y todo lo demás se dispersaron cuando él acunó su pecho en una mano.

Ella siseó con placer y expectativa.

Gentilmente, él la masajeó, frotando su palma callosa contra el tirante pezón hasta que estuvo tan tenso que ella quería rogarle que la besara. Rogarle que la chupara.

-Tan suave -susurró él contra sus labios antes de reclamarlos.

__________ suspiró. Su cuerpo ardía con una sorprendente intensidad mientras ella paseaba sus manos por los hombros anchos y desnudos. Jamás había sentido algo como eso. Bien formados y perfectos, se ondulaban con su poder y su fuerza.

Y ella quería sentir más de él.

Él apartó la mano y tomó su trenza. __________ lo observó estudiar su cabello mientras lo soltaba.

-¿Por qué llevas tu cabello de este modo? -le preguntó, con una voz embriagadora y profundamente acentuada.

-Los rizos se enredan si no lo hago.

Los ojos de él lanzaban fuego, como si pensara que su trenza era una especie de abominación.

-No me agrada. Tu cabello es demasiado hermoso para ser atado.

Pasó sus manos por los rizos liberados y su mirada se hizo más tierna instantáneamente. Suave. Le peinó el cabello con los dedos hasta que cubrieron sus pechos desnudos. Su respiración rozó la piel de __________ mientras tentaba sus pezones con los rulos y su toque.

-Ahí está -dijo, con su acento nórdico más suave y canturreando-. Jamás he visto una mujer más hermosa.

Con el cuerpo derretido, __________ no podía hacer más que mirar cómo la observaba.

Él era increíblemente apuesto. Masculino en un modo salvaje que hacía que la mujer en ella rechinara con una necesidad primaria.

Era evidente que este era un hombre peligroso. Básico. Duro. Inflexible.

-¿Cuál es tu nombre? -le preguntó mientras él hundía la cabeza para mordisquearle el cuello.

Sus mejillas barbudas pincharon su carne, provocándole temblores mientras él la saboreaba.

-Nick.

Ella se estremeció al darse cuenta de la fuente de esta fantasía nocturna.

-¿Como BeoNick?

Él sonrió ávidamente, dejándole echar un breve vistazo a sus largos caninos.

-En realidad, soy más parecido a Grendel. Sólo salgo por las noches a devorarte.

Ella tembló otra vez mientras él le daba una larga y deliciosa lamida al costado inferior de su seno.

Este era un hombre que sabía bien cómo complacer a una mujer. Y, mejor aún, no parecía apurado por terminar, sino que se tomaba su tiempo con ella.

Si le quedaba alguna duda, ¡eso solo le probaba que estaba soñando!

Nick pasó su lengua sobre la suave piel y se deleitó con los murmullos de placer de __________ mientras saboreaba su carne dulce-salada. Adoraba la sensación cálida y sedante y el aroma de esta mujer.

Era deliciosa.

Nick no había tenido un sueño así en siglos. Era tan real, pero él sabía que no lo era.

Ella era sólo un producto de su hambrienta imaginación.

Aún así, ella lo tocaba de un modo que él jamás había sentido antes. Y olía tan bien... como rosas frescas y talco.

Femenina. Suave.

Un delicado manjar esperando a que él la probara. O mejor aún, la devorara.

Apartándose, Nick regresó a ese cabello que le recordaba al color de los rayos del sol. Los llameantes mechones dorados lo cautivaron, cuando los rizos se envolvieron alrededor de sus dedos y lucharon contra los límites de su corazón de piedra.

-Tienes un cabello tan hermoso.

-También tú -dijo ella mientras le apartaba el pelo de la cara.

__________ rasguñó su barba con las uñas mientras trazaba la curva de su mandíbula. Dioses, ¿cuánto hacía desde la última vez que había estado con una mujer?

¿Tres, cuatro meses?

¿Tres, cuatro décadas?

Era difícil llevar la cuenta cuando el tiempo se estiraba interminablemente. Todo lo que sabía era que hacía mucho que había abandonado el sueño de tener a una mujer así debajo de él.

Como ninguna podía recordarlo, se rehusaba a llevar mujeres decentes a su cama.

Sabía demasiado bien lo que era despertar luego de tener sexo y no entender qué le había sucedido. Quedarse allí tirado sin saber qué tanto había sido real y qué tanto un sueño.

Entonces, había relegado sus encuentros a mujeres a las que les podía pagar por sus servicios, y únicamente lo hacía cuando ya no soportaba su celibato.

Pero ésta había recordado su beso.

Se había acordado de él.

Esa idea hizo volar su corazón. Le gustaba este sueño, y si pudiera, se quedaría en él para siempre.

-Dime tu nombre, villkat.

-__________.

Nick sintió que la palabra retumbaba bajo sus labios mientras besaba la columna de su garganta. Ella tembló en respuesta a la lengua que acariciaba su piel.

Y a él le encantó. Le encantaban los sonidos que ella hacía mientras le devolvía las caricias. __________ pasó sus manos calientes y ávidas por la espalda desnuda y detuvo su mano derecha sobre la marca de su hombro izquierdo.

-¿Qué es esto? -le preguntó con curiosidad.

Él miró el símbolo de arco y flecha.

-Es la marca de Artemisa, la diosa de la caza y de la luna.

-¿Todos los Cazadores Oscuros la tienen?

-Sí.

-Qué extraño...

Nick ya no podía soportar la barrera de franela. Quería ver más de ella.

Levantó el borde de su camisón.

-Deberían quemar esta cosa.

Ella frunció el ceño.

-¿Por qué?

-Porque me aparta de ti.

Con un tirón, lo quitó por su cabeza.

Los ojos de __________ se ensancharon por un instante, luego se oscurecieron con su propia pasión.

-Ahora está mejor -susurró él, deleitándose con la imagen de sus tensos senos, su estrecha cintura, y lo mejor de todo, los rizos dorado-rojizos en la unión de sus muslos.

Pasó su mano suavemente entre los pechos, hacia abajo por el estómago y alrededor de la cadera.

__________ se estiró y pasó su mano por la gloriosa piel de su pecho, deleitándose con el terreno rocoso de sus músculos. Él se sentía tan maravillosamente. Su cuerpo se ondulaba con cada movimiento que hacía.

El devastador poder de Nick era innegable, y aún así, en su cama era tan gentil como un león domado. No podía creer la ternura que había en su toque caliente y experto.

Sus rasgos oscuros y tristes la conmovían profundamente, y sus ojos tenían una inteligencia muy vivaz mientras absorbían el mundo que lo rodeaba.

Ella quería domar a esta bestia salvaje.

Darle de comer de su propia mano.

Con ese pensamiento en mente, __________ buscó entre sus cuerpos y tomó su rígido pene en la palma.

Él gruñó muy grave, luego la besó inconscientemente.

Como un depredador elegante y musculoso, se movió hacia su boca, quemándola con sus besos.

-Sí - jadeó, mientras ella lo enfundaba con sus manos. Con la respiración enfurecida, la observó con un hambre tan cruda que la hizo temblar de anticipación-. Tócame, __________ -susurró, cubriendo su mano con la de él.

Ella observó que él cerraba los ojos y le mostraba cómo acariciarlo. __________ se mordió los labios al sentirlo entre sus manos. Era un hombre enorme. Enorme, y grueso, y poderoso.

Con la mandíbula de acero, abrió los ojos y la chamuscó con una caliente mirada. Ella supo que había terminado el momento de jugar.

Como un depredador liberado, la hizo rodar sobre su espalda y le separó los muslos con las rodillas. Descendió su cuerpo largo y esbelto sobre ella y, como había prometido, la devoró.

__________ jadeó mientras las manos y los labios de Nick buscaban cada centímetro de su cuerpo con una furiosa intensidad. Y cuando enterró la mano entre sus piernas, ella tembló entera. Sus largos dedos la acariciaban e indagaban profundamente dentro suyo, provocándola hasta dejarla débil.

-Estás tan húmeda -gruñó en su oído mientras se apartaba de ella. __________ tembló cuando él le abrió aún más las piernas-. Mírame -le ordenó-. Quiero observar tu placer cuando te tome.

Ella miró hacia arriba.

En el momento en que sus miradas se encontraron, él se enterró profundamente dentro de ella.

__________ gimió con placer. Él estaba tan duro y grueso, y se sentía maravilloso mientras embestía contra sus caderas.

Nick se apartó para poder observar su rostro mientras se tomaba su tiempo haciéndole el amor y saboreando la sensación de su cuerpo cálido y mojado debajo suyo. Se mordió los labios cuando ella le pasó las manos por la columna, y luego arañó su espalda con las uñas.

Él gruñó en respuesta, deseando su desenfreno.

Su pasión.

__________ colocó sus manos en la espalda baja de Nick, urgiéndolo a ir más rápido. Él le hizo el favor más que gustosamente. Ella elevó las caderas y él rió.

Si ella quería tomar el control, él desde luego que estaba de ánimos para permitírselo. Rodando, la colocó sobre él sin abandonar su cuerpo.

Ella jadeó mientras lo miraba.

-Cabálgame, elskling -susurró.

Con los ojos oscuros e indomados, __________ se inclinó hacia adelante, derramando su cabello sobre el pecho de Nick mientras se deslizaba hacia abajo por su longitud hasta que estuvo apenas enfundado por su cuerpo, entonces se echó hacia atrás, empujándolo totalmente dentro de ella.

Él se sacudió ante el poder.

Acunó sus pechos y los apretó suavemente mientras ella tomaba el control del placer de ambos.

__________ no podía creer el modo en que lo sentía debajo suyo. Hacía mucho tiempo desde que le había hecho el amor a un hombre, y nunca había tenido a alguien así.

Alguien que era tan innatamente masculino. Tan viril y salvaje.

Alguien de quien no sabía nada, excepto que hacía temblar de terror a la gente de su madre.

Y él le había salvado la vida.

Debía ser su sexualidad reprimida lo que lo había conjurado en sus sueños. Su necesidad de conectar con alguien antes de morir.

Ese era su mayor arrepentimiento. Debido a la maldición de la familia de su madre, había tenido miedo de acercarse a otros Apolitas. Al igual que su madre antes que ella, se había visto forzada a vivir en el mundo humano como uno de ellos.

Pero nunca lo había sido. No realmente.

Todo lo que siempre había querido era ser aceptada. Encontrar a alguien que pudiese entender su pasado y que no creyera que estaba desquiciada cuando contaba historias acerca de un linaje maldito.

Y monstruos que acechaban en la noche.

Ahora tenía a un Cazador Oscuro para ella sola.

Al menos por esta noche.

Agradecida por eso, se recostó sobre él y dejó que el calor del cuerpo de Nick aliviara al suyo.

Nick acunó su rostro y la observó experimentar las alturas del placer. Entonces rodó con ella, y tomó el control. Embistió profundamente dentro de ella mientras su cuerpo se convulsionaba alrededor de él. El jadeo de __________ acentuó sus movimientos de un modo que parecía que ella estaba cantando.

Él rió.

Hasta que sintió que su propio cuerpo explotaba.

__________ envolvió su cuerpo entero alrededor de él al sentir su liberación. Él colapsó encima de ella.

Su peso se sentía tan bien ahí. Tan maravilloso.

-Eso fue increíble -dijo Nick, levantando la cabeza para sonreírle mientras continuaban íntimamente unidos-. Gracias.

Ella le devolvió la sonrisa.

Justo cuando se estiraba para ahuecar su rostro, escuchó que la alarma de su reloj sonaba.

__________ despertó bruscamente.

Su corazón aún latía violentamente cuando se estiró para apagar el reloj. Y fue sólo entonces que se dio cuenta de que su cabello ya no estaba trenzado y que su camisón yacía en el suelo hecho un estrujado montón...

Nick despertó sobresaltado. Con el corazón latiendo violentamente, observó su reloj. Eran apenas pasadas las seis y por la actividad que había escaleras arriba podía decir que era la mañana.

Frunciendo el ceño, miró alrededor en la oscuridad. No había nada inusual.

Pero el sueño...

Había parecido tan increíblemente real.

Se corrió, hacia su lado, y apretó su almohada en un puño.

-Malditos poderes psíquicos -gruñó.

No lo dejaban en paz. Y ahora lo torturaban con cosas que sabía que no podía tener.

Mientras volvía a dormirse, casi pudo jurar que sentía el débil olor a rosas y talco sobre su piel.

-Hola, _____ -la saludó Kat mientras __________ tomaba asiento a la mesa del desayuno.

__________ no respondió. Una y otra vez veía a Nick. Continuaba sintiendo las manos de él sobre su cuerpo.

Si no estuviera segura, podría jurar que aún estaba con ella.

Pero ella no sabía quién era el amante de sus sueños. Porqué se le aparecía.

Era tan extraño.

-¿Estás bien? -le preguntó Kat.

-Sí, supongo. Es sólo que no dormí bien anoche.

Kat puso su mano sobre la frente de __________.

-Pareces afiebrada, pero no lo estás.

Era cierto que estaba afiebrada, pero no enferma. Había una parte de ella que no quería hacer más que volver a dormir, encontrar a su misterioso hombre, y seguir haciendo el amor con él durante todo el día.

Kat le pasó los cereales.

-Ah, Michelle llamó y me dijo que te diera las gracias por presentarle a Tom anoche. Quiere verla nuevamente esta noche en el Inferno y quería saber si podemos acompañarla.

__________ se sobresaltó cuando las palabras de Kat refrescaban algo perdido en su memoria.

De repente, vio el Inferno la noche anterior. Vio a los Daimons.

Recordó el terror que había sentido.

Pero más que nada, recordó a Nick.

No el tierno amante de sus sueños, sino el oscuro y terrorífico hombre que había matado a los Daimons enfrente suyo.

-Oh, dios mío -susurró mientras todo se volvía claro como el agua.

"Dentro de cinco minutos ningún humano que estuviera en ese bar va a recordar haberme visto."

Las palabras de él se precipitaron en su mente.

Pero ella lo recordaba.

Muy bien.

¿Él había regresado a casa con ella?

No. __________ se tranquilizó un poco al recordarlo claramente abandonándola. Ella regresando al club y reuniéndose con sus amigas.

Se había ido sola a la cama.

Pero había despertado desnuda. Con el cuerpo húmedo y saciado...

-_____, estoy empezando a preocuparme.

__________ respiró hondo y se liberó de todo. Era un sueño. Tenía que serlo. Ninguna otra opción tenía sentido. Pero tratar con cosas tan sobrenaturales como Daimons y Cazadores Oscuros rara vez tenía sentido.

-Estoy bien, pero no iré a mi clase matutina. Creo que debemos investigar y hacer un mandado.

Kat parecía aún más preocupada que antes.

-¿Estás segura? Tú no faltas a una clase por nada.

-Sí -dijo, sonriéndole-. Ve a buscar la laptop y veamos que podemos encontrar sobre los Cazadores Oscuros.

Kat arqueó una ceja al escucharla.

-¿Por qué?

En todos los años que __________ había sido perseguida por la gente de su madre, sólo se había confiado completamente a dos de sus guardaespaldas.

Uno que había muerto cuando __________ tenía sólo trece años, en una pelea que casi había terminado con ella.

El otro había sido Kat, quien había tomado la verdad más fácilmente que el primer guardaespaldas. Kat apenas la había observado, parpadeado y dicho: "Genial. ¿Puedo matarlos y no ir a prisión?"

Desde entonces, __________ nunca le había guardado ningún secreto a Kat. Su amiga y guardaespaldas sabía tanto de los Apolitas y sus costumbres como __________.

Lo que no era demasiado. Los Apolitas tenían el molesto hábito de no permitir que nadie supiese que existían.

Aún así, había sido un tremendo alivio encontrar a alguien que no pensaba que estaba demente o alucinando. Y en el curso de los últimos cinco años, Kat había visto a suficientes Daimons y Apolitas que la perseguían como para saber la verdad.

Durante los últimos meses, mientras __________ se acercaba al final de su vida, los ataques de los Daimons habían disminuido lo suficiente como para que tuviera una pequeña apariencia de normalidad. Pero __________ no era tan tonta como para pensar que estaba a salvo. Jamás estaría a salvo.

No hasta el día en que muriera.

-Creo que conocimos a un Cazador Oscuro anoche.

Kat frunció el ceño.

-¿Cuándo?

-En el club.

-¿Cuándo? -repitió.

__________ dudó en contarle. Varios detalles estaban incompletos incluso para ella, y hasta que recordara más, no quería preocupar a Kat.

-Lo vi entre la gente.

-¿Entonces cómo sabes que era un Cazador Oscuro? Pensé que habías dicho que eran fábulas.

-En realidad no lo sé. Puede haber sido cualquier tipo raro con el cabello oscuro y colmillos, pero si tengo razón y él está en la ciudad, quiero saber, porque él podría decirme si voy a caerme muerta dentro de ocho meses o no.

-Está bien, buen punto. Pero, sabes, también puede haber sido uno de los falsos vampiros Godos que suelen pasar el tiempo en el Inferno.

Kat fue a su habitación a buscar la laptop e instalarla sobre la mesa de la cocina mientras __________ terminaba de comer.

En cuanto estuvo lista, __________ entró en línea y se condujo a Katoteros.com. Era una comunidad en línea que había encontrado poco más de un año atrás, donde los Apolitas podían comunicarse. En la parte pública, parecía un sitio de historia Griega, pero había áreas protegidas por contraseña.

No había nada en el sitio acerca de los Cazadores Oscuros. Así que Kat y ella pasaron algún tiempo intentando meterse en las áreas privadas, lo que resultó ser aún más imposible que meterse en los servidores del gobierno.

¿Qué pasaba con los seres sobrenaturales, que no querían que otros descubrieran su paradero?

Bueno, ella entendía la necesidad de discreción. Pero era una tremenda molestia para una mujer que necesitaba algunas respuestas.

''El Beso de la Noche'' cap 2 parte 1

 

Como los Cazadores Oscuros no podían reunirse físicamente sin absorber los poderes del otro, Internet y el teléfono eran los únicos modos en que podían compartir información y mantenerse en contacto.

La tecnología era un regalo de dios para ellos.

-Hombre -dijo Nick-, ¿es idea mía o las noches parecen cada vez más largas?

-Algunas son más largas que otras. -La silla de Talon chirrió a través del teléfono. No cabían dudas de que el celta se estaba inclinando para estudiar a alguna mujer que pasaba junto a su mesa-. Entonces, ¿qué te tiene deprimido?

-Estoy inquieto.

-Ve a acostarte con alguien.

Nick resopló ante la trillada respuesta de Talon para todo. Peor aún, sabía que el Celta realmente creía que el sexo era la cura absoluta para toda dolencia.

Pero entonces, cuando sus pensamientos regresaron a la mujer del club, Nick no estuvo tan seguro de que no fuera a funcionar.

Al menos por esta noche.

De cualquier modo, al final, no le atraía tener una noche con otra mujer que no lo recordaría.

No le había interesado en mucho tiempo.

-Ese no es el problema -dijo Nick mientras revisaba los mensajes-. Estoy desesperado por una buena pelea. Diablos, ¿cuándo fue la última vez que encontraste a un Daimon que se defendiera? Los que exterminé esta noche se dejaron matar. Uno de ellos incluso gimió cuando lo golpeé.

-Hey, deberías estar feliz de que los mataste antes de que te mataran a ti.

Quizás...

Pero Nick era un Vikingo, y ellos no veían las cosas del mismo modo que los Celtas.

-Sabes, Talon, matar a un Daimon chupa-almas sin una buena pelea es como el sexo sin juego previo. Una absoluta pérdida de tiempo y completamente... insatisfactorio.

-Hablas como un verdadero Escandinavo. Lo que necesitas, hermano mío, es aguamiel, un vestíbulo con chicas sirviéndote y vikingos listos para luchar por su camino hacia el Valhala.

Era cierto. Nick extrañaba a los Daimons Spathi. Ellos eran una clase de guerreros que se divertían en la guerra.

Bueno, al menos a su modo de pensar.

-Los que encontré esta noche no sabían nada acerca de pelear -dijo Nick, frunciendo los labios-. Y estoy harto de esa mentalidad "mi revólver lo resolverá todo."

-¿Te dispararon otra vez? -preguntó Talon.

-Cuatro veces. Lo juro... desearía poder traer a un Daimon como Desiderius. Me encantaría tener una buena pelea por una vez.

-Ten cuidado con lo que deseas, porque podrías obtenerlo.

-Sí, lo sé -de una manera que Talon ni siquiera podía imaginar-. Pero, demonios. Por una vez, ¿no pueden dejar de escapar de nosotros y aprender a luchar como lo hacían sus ancestros? Extraño el modo en que eran las cosas.

Hubo una pausa en el otro lado mientras Talon soltaba un largo suspiro apreciativo.

Nick sacudió la cabeza. Definitivamente, había una mujer cerca.

-Te lo digo, lo que más extraño son las Talpinas.

Nick frunció el ceño. Era un término que no había escuchado nunca.

-¿Qué son esos?

-Cierto, estuvieron antes que tú. En la mejor parte de las Épocas Oscuras, solíamos tener un clan de Escuderos cuyo único propósito era ocuparse de nuestras necesidades carnales. -Era agradable saber que su amigo no podía pensar en más que una sola cosa, y Nick pagaría lo que fuera para conocer a la mujer que pudiera descarrilar al Celta de sus modos terrenales-. Hombre, eran geniales -continuó Talon-. Sabían lo que éramos y estaban más que contentas de acostarse con nosotros. Diablos, los Escuderos incluso las entrenaban para saber cómo complacernos.

-¿Qué les sucedió?

-Más o menos cien años antes de que nacieras, un Cazador Oscuro cometió el error de enamorarse de su Talpina. Desafortunadamente para el resto de nosotros, ella no pasó la prueba de Artemisa. Artemisa estaba tan enojada que intervino y las desterró, e implementó la maravillosa regla de "se supone que duermas sólo una vez con ellas." Como contragolpe, Acheron inventó la ley de "nunca toques a tu Escudero." Te lo digo, no has vivido realmente hasta que has intentado encontrar una relación de una sola noche en la Gran Bretaña del siglo VII.

Nick resopló.

-Ese jamás ha sido mi problema.

-Sí, lo sé. Te envidio por eso. Mientras el resto de nosotros tuvimos que alejarnos de nuestras amantes para no traicionar nuestra existencia, tú podías actuar sin miedo.

-Créeme, Talon, no todo es lo que parece. Vives solo por propia decisión. ¿Tienes alguna idea de lo frustrante que es no tener a nadie que te recuerde cinco minutos después de que los abandonas?

Era lo único que molestaba a Nick de su existencia. Tenía inmortalidad. Riqueza.

Lo que deseara, solo nómbralo.

Excepto que si Christopher moría sin haber tenido hijos, no quedaría ningún humano vivo que pudiera recordarlo.

Era un grave pensamiento.

Nick suspiró.

-La madre de Christopher ha venido aquí tres veces sólo en la última semana para conocer a la persona para la que él trabaja. ¿La conozco hace cuánto? ¿Treinta años? Y no olvidemos esa vez, hace dieciséis años, cuando llegué a casa y ella llamó a la policía porque pensó que había entrado a la fuerza en mi propio hogar.

-Lo siento, hermanito -dijo Talon sinceramente-. Al menos nos tienes a nosotros y a tu Escudero, que podemos recordarte.

-Sí, lo sé. Gracias a los dioses por la tecnología moderna. De otro modo me volvería loco -se quedó callado por un instante.

-No es que quiera cambiar de tema, pero, ¿te enteraste de a quién llevó Artemisa a Nueva Orleáns para tomar el lugar de Kyrian?

-Escuché que era Valerius -dijo Nick incrédulo-. ¿En qué estaba pensando Artemisa?

-No tengo idea.

-¿Kyrian lo sabe? -preguntó Nick.

-Por razones obvias, Acheron y yo decidimos no decirle que el nieto y vivo retrato del hombre que lo crucificó y destruyó a su familia estaba mudándose a la ciudad, a una cuadra de su casa. Pero, desafortunadamente, estoy seguro de que va a enterarse en algún momento.

Nick sacudió la cabeza. Supuso que las cosas podrían haber sido peores para él. Al menos no tenía los problemas de Kyrian o los de Valerius.

-Hombre, humano o no, Kyrian va a matarlo si alguna vez se cruzan... no es algo con lo que uno necesite enfrentarse en esta parte del año.

-Ni lo digas -coincidió Talon.

-Así que, ¿a quién le tocó la tarea de Mardi Gras de este año? -preguntó Nick.

-Están importando a Zarek.

Nick maldijo ante la mención del Cazador Oscuro de Fairbanks, Alaska. Los rumores abundaban acerca del ex - esclavo que había destruido la villa y a los humanos que tenía bajo su protección.

-No pensé que Acheron lo dejara salir alguna vez de Alaska.

-Sí, lo sé, pero fue la propia Artemisa quien dijo que lo quería allí. Parece que tendremos una reunión de psicópatas esta semana... Oh, espera, es Mardi Gras. Duh.

Nick rió nuevamente.

Escuchó a Talon suspirar alegremente.

-¿Llegó el café? -le preguntó.

-Oh, sí -Nick sonrió, deseando poder encontrar placer en algo tan sencillo como una taza de café. Pero apenas ese pensamiento cruzó su mente, cuando escuchó a Talon gruñendo-: Ah, hombre...

-¿Qué?

-Mierda, Fabio a la vistaü -Talon escupió las palabras con desprecio.

Nick arqueó una ceja mientras pensaba en el rubio cabello de Talon.

-Hey, tú mismo estás cerca de esa marca, rubiecito.

-Muérdeme, Vikingo. Sabes, si fuera una persona negativa, estaría seriamente enojado contigo ahora.

-Te escucho enojado.

-No, esto no es estar enojado. Es una leve perturbación. Además, deberías ver a estos tipos. -Talon abandonó su acento celta mientras inventaba una conversación para los Daimons. Elevó su voz a un nivel artificialmente alto-. Hey, Gorgeous Georgeü , me parece que huelo a un Cazador Oscuro.

-Oh, no, Dick -dijo, dejando caer su voz dos octavas-, no seas idiota. No hay ningún Cazador Oscuro aquí.

Talon regresó a su falsetto.

-No lo sé...

-Espera -dijo Talon, nuevamente con voz profunda-, huelo a turista. Turista con una gran... y fuerte alma.

-¿Podrías terminar? -dijo Nick, riendo.

-Hablando de manchas de tinta -dijo Talon, usando el término despectivo que los Cazadores Oscuros tenían para los Daimons. Derivaba de la extraña marca negra que aparecía en el pecho de todos los Daimons cuando pasaban de ser simples Apolitas a asesinos de humanos-. Diablos, todo lo que quería era tomar un café y un pequeño beignet. -Nick escuchó que Talon chasqueaba. Y entonces su amigo comenzó a debatir en voz alta-. Café... Daimons... Café... Daimons...

-Creo que en esta ocasión será mejor que ganen los Daimons.

-Sí, pero es café de achicoria.

Nick chasqueó la lengua.

-Talon deseando ser frito por Acheron al fallar en proteger a los humanos.

-Lo sé -dijo con un suspiro irritado-. Déjame ir a expirarlos. Hablamos luego.

-Hasta luego.

Nick colgó el teléfono y apagó la computadora. Miró el reloj. Ni siquiera era medianoche.

Demonios.

 Apenas había pasado la medianoche cuando __________, Kat, y Brenda regresaron a su complejo de departamentos universitario. Dejaron a Brenda frente a su edificio, y luego dieron la vuelta, de regreso al lugar donde compartían un apartamento. Bajaron del auto e ingresaron al piso de dos habitaciones.

Desde que había salido del Inferno, __________ había sentido una terrible inquietud, como si algo no estuviera bien.

Repasó mentalmente la noche entera mientras se preparaba para ir a la cama. Había conducido hasta el bar con sus amigas luego de la clase de Michelle, y habían pasado la noche escuchando a Twisted Hearts y después a los Barleys.

No había sucedido nada extraño, excepto que Michelle había conocido a Tom.

¿Entonces por qué se sentía tan... tan... extraña?

Incómoda.

No tenía sentido.

Frotándose la ceja, tomó su libro de Literatura Medieval e hizo su mejor intento para luchar con la versión de Inglés Antiguo de Beowulf.

Al Doctor Mitchell le encantaba avergonzar a los estudiantes graduados que no se habían preparado para sus clases, así que __________ no iba a aparecerse al día siguiente sin haber leído la tarea.

Sin importar qué tan aburrido resultara.

Grendrel, chomp, chomp,

Grendrel, chomp, chomp,

See the Vikings in their boats,

Someone hand me the Cliff's Notes...ü

Ni siquiera su pequeña cancioncita monótona podría reavivar su interés.

Aún así, mientras leía las palabras en Inglés Antiguo, continuaba imaginándose a un guerrero alto y de cabellos oscuros, con ojos negros y labios llenos y cálidos.

Un hombre de velocidad y agilidad increíbles.

Cerrando sus ojos, lo vio parado bajo el frío, vistiendo una larga chaqueta de cuero negra y una expresión en su rostro que decía...

La imagen se deterioró.

__________ intentó aclarar la imagen, pero se evaporó y la dejó ansiando tener más de él.

-¿Qué diablos me sucede?

Abrió bien los ojos y se forzó a leer.

Nick cerró con trabas la puerta de su habitación y se acostó temprano, justo antes de las cuatro. Chris hacía horas que estaba durmiendo. No había nada en la TV, y estaba aburrido de jugar en línea con la computadora contra otros Cazadores Oscuros.

Ya había eliminado la "insistente" amenaza de Daimons esa noche. Suspiró ante ese pensamiento. Durante los meses de invierno, tendían a hacer una pausa y dirigirse al sur, ya que a los Daimons no les gustaba mucho el frío. Odiaban tener que "desenvolver" su comida, y les parecía extremadamente embarazoso atacar a los humanos envueltos en varias capas de suéter y chaquetas. Las cosas mejorarían en la primavera, luego del deshielo, pero mientras tanto, las noches eran largas y las batallas espaciadas.

Quizás si dormía bien durante el día, podría sentirse mejor la noche siguiente.

Valía la pena intentarlo.

Pero en cuanto Nick se durmió, sus sueños comenzaron a vagabundear. Vio el club nuevamente, y sintió los labios de la mujer desconocida contra los suyos.

Sintió sus manos sobre él mientras lo aferraba...

¿Cómo sería ser recordado por una amante nuevamente?

¿Sólo una vez?

Una extraña bruma en espiral lo rodeó, y lo próximo que supo fue que estaba en una cama desconocida.

Nick hizo una mueca ante su tamaño -era una cama normal, por lo que tenía que doblar sus piernas para que los pies no le colgaran del borde.

Frunciendo el ceño, miró alrededor de la oscura habitación. Las paredes blancas estaban desnudas y cubiertas con dibujos artísticos. Algo hacía que tuviera una cierta cualidad institucional.

Había un escritorio construido pegado a la pared junto a la ventana, un tocador cuadrado con una TV y una radio, y una lámpara de lava encendida en la esquina, lanzando extrañas sombras sobre las paredes.

En ese momento se dio cuenta de que no estaba solo en la cama.

Alguien estaba recostado junto a él.

Nick estudió a la mujer que vestía un mojigato pijama de franela rosa que ocultaba su cuerpo mientras ella estaba de espaldas a él. Inclinándose hacia ella, vio el cabello rubio-rojizo rizado que llevaba trenzado.

Nick sonrió en el momento en que reconoció a la mujer del club. Le agradaba este sueño...

Pero no tanto como le gustaba la expresión de su rostro sereno.

Y a diferencia de los Daimons, a él no le molestaba "desenvolver" su alimento.

Con su cuerpo despertando instantáneamente, rodó sobre ella y comenzó a desabotonarle el pijama.

 

 

ü Fabio a la vista: "Fabio Alert": hace referencia al famoso modelo de tapas de novelas Fabio: rubio, alto, músculos trabajados. Nombre que usan para describir a los Daimons.

ü Gorgeous George: apodo dado generalmente a personas problemáticas o con malas costumbres.

ü Grendel, ronza, ronza

 Grendel, ronza, ronza

 Ve a los vikingos en sus barcos /  Alguien alcánceme las Notas de Cliff

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Banda xD

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un poco de mi

Hola!

Mi nombre: Raquel Jazmin Higuera Hernandez

Apodos: ''Pixi'', ''Chinita'' (Razon me gustaba un niño de cabello rizado aparte de mi Nick Hermozo y por mis ojos), ''Rachel!'', Jazz, y el vergonzoso pero ke igual me gusta es ''Tessorito''

edad: 17 años

cumpleaños:26 de octubre

Soy de: Culiacan, Sinaloa

Vivo en: Agua Prieta, Sonora

Estudio en: CoBach Sonora Plantel Plutarco elias calles.

Lo que me gusta hacer: escuchar musica, leer, estar en la compu, salir con mis amigas! ir a al escuela (raro pero sierto aunke en cuanto entro de vacaciones hago la cuenta regresiva para salir otra vez de vacaciones) tambien me encanta viajar y pasear con mi familia, amo cocinar aunque no se cocinar muchos platillos,

Las cosas que amo: A mi familia, a los jonas , a mis amigos, a los jonas, a mis perritos, a los jonas, amo el lugar donde vivo ,amo a los jonas oo espera eso ya lo dije verdad? xD

Musica: todo menos rock pesado =P!

Comida favorita: La comida china, Pizza, spaghetti, Hamburguesa! Los Camarones (delicioso!), amo la carne asada xD y el Sushi

Libros favoritos: La Serie Dark Hunter, el perfume y etc son muchos los que e leido...

ke mas kieren saber?

no se si me kieren agregar al msn ps este es princess_of_the_princess@live.com.mx

 

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