''Abrazo Nocturno'' cap 15 parte 4
¿O él perdería todos aquellos recuerdos cuándo Eros le disparara? ¿Su mente de algún modo los deformaría para que él no pudiera amarla más?
Su estómago se anudó ante el pensamiento. ¿Cómo sería no tener el consuelo de los recuerdos de Nynia y __________? ¿No recordar la suavidad del contacto, el olor a patchouli sobre su piel? ¿La forma en que sus ojos se iluminaban cuando lo miraba?
Rechinando sus dientes, él intentó no pensar en eso, o sentir el dolor en su corazón. Esto no era sobre él y lo que estaba a punto de perder.
Esto era sobre ella.
Él tenía que hacer esto por ella.
Ella se sentó en el reservado frente a él, la cabeza de ella se inclinaba mientras comía. La luz de la vela reflejaba la oscuridad de su cabello, haciendo su piel de un bronceado cremoso. Un bronceado cremoso que le hacía agua de boca por probarlo.
Nick observó los gestos llenos de gracia de sus manos mientras comía su ensalada de garbanzos. Le gustaron aquellos dedos largos, finos. Amaba juguetear con ellos en su boca, sentirlos sobre su cuerpo.
-¿Qué te hizo querer ser artista? -preguntó él.
-Amo trabajar con mis manos.
Él la alcanzó a través de la mesa y tomó su mano izquierda con la suya. Él estudió la curva delicada de ella, el modo en la que la sentía en su palma.
-Tienes manos hermosas.
Ella rió y apretó la de él con las suyas.
-Gracias. Ellas son lo más valioso que un artista jamás puede tener. Solía tener pesadillas en que algo les pasaba, una herida severa o quemadura lo que me impediría volver a usarlas para la cerámica o para dibujar. El Arte es mi vida. No sé lo que yo haría si yo no pudiera crear.
Nick cerró sus ojos mientras la agonía lo invadía. Sus emociones se arremolinaron, pero las controló. Él tenía que hacerlo. El reloj hacía tictac para ellos.
__________ le dio un bocado de su ensalada y él hizo todo lo posible por no estremecerse.
-¿Por qué tus ojos ya no son ámbar? -preguntó ella.
Él tragó el bocado y tomó un sorbo de vino.
-Parte de la carga de ser Dark Hunter. Nos convertimos en depredadores para poder detectar y matar a los Daimons. Nuestros ojos se hacen negros y se dilatan mucho más que los ojos humanos para que podamos ver en la oscuridad.
-¿Y tus colmillos? ¿Los usas para chupar sangre?
Él sacudió su cabeza.
-No. La sangre nunca me ha gustado. Los colmillos son solamente parte del asunto también.
-¿Y te gusta lo que haces?
-Hay veces cuando es divertido y desafiante y a veces es un poco aburrido. Generalmente no me importa.
Ella pareció aceptar eso. Ella comió durante unos minutos antes de hablar otra vez.
-¿Nick, por qué entregaste tu alma?
Él miró al vacío. En su mente, él podía ver aquel día tan claramente. Él había estado tumbado sobre el altar, sus manos atadas encima de su cabeza, su pecho desnudo y habían marcado con sangre los símbolos expiatorios. Ese había sido un día fresco, y cada miembro de su clan había estado allí. Vestido con ropas negras, el sacerdote de Druida había mirado hacia él y había reído cruelmente.
-Agarren a Ceara.
Las palabras de su primo resonaron en su cabeza. Le había tomado un minuto completo antes que entendiera qué estaba pasando. Horrorizado, Nick había mirado a sus hombres agarrar los brazos de su hermana.
-¡Nick! ¡Ayúdame, brathair, por favor!
Él había luchado contra las cuerdas hasta que sus muñecas sangraron y ardieron. Él había gritado para que la liberaran.
Como un animal enjaulado, él había intentado alcanzarla.
Una y otra vez, ella la llamó.
-Es la voluntad de los dioses que ambos mueran por lo que hizo su madre.
Su primo había hundido su daga profundamente en el corazón de Ceara.
Ella había contemplado a Nick, sus ojos aterrorizados y llenos de lágrimas mientras luchaba por respirar.
Lo peor de todo, él había visto la decepción en sus ojos.
Ella había creído en él, había confiado en él para que la protegiera.
Los hombres la habían liberado y había caído sobre la tierra, aterrizando sobre sus manos y rodillas.
-¿Nick? -Su voz había temblado mientras dirigía una mano ensangrentada hacia él-. No quiero morir -susurró ella, su voz como la de una niña.
Ante sus ojos, ella había muerto.
Jadeando en la furia, él había dejado que su grito de batalla retumbara y luego él había maldecido a todos. Él había llamado a la ira de Morrigan y ella no le había hecho caso.
Fue Artemisa quien había contestado a su grito de venganza.
La última cosa que había visto era al Druida que tiraba su cabeza hacia atrás y hacía un corte salvaje a través de su garganta.
Nick respiró profundamente una y otra vez y procuró enterrar aquellos recuerdos. Eso era el pasado y ahora él tenía __________ para cuidar.
-Fue furia de juventud -dijo con una calma que no sentía-. Había perdido demasiado en tan corto tiempo... a mi tía, mi tío, a ti y a nuestro hijo. Después de que te perdí, anduve vagando inmerso en la pena. Luché para hacerlo cada minuto de cada día. La única cosa que me mantuvo fue saber que el clan y Ceara me necesitaban. Cuando los Druidas vinieron a mi y me dijeron que tendría que entregar mi vida a los dioses para proteger al clan, fue en realidad un alivio. No pensé dos veces permitirles colocarme sobre el altar de sacrificios.
Nick rechinó los dientes mientras veía a su hermana en su mente otra vez. La forma en que ella había lucido aquel día.
-Ceara lloraba, pero ella intentaba ser fuerte. Todo iba como debía, hasta que Murrdyd se dirigió hacia ella y les dijo a los miembros de mi clan que la agarraran. Él dijo que ambos teníamos que morir para apaciguar a los dioses.
-¿Eso era la verdad?
-No. Él quería ser rey. Necesitaba que tanto Ceara como yo estuviéramos fuera de su camino, éramos herederos legítimos. Puedo entender su deseo de matarme, pero no que tuviera que matar a Ceara. Esa fue la injusticia que no pude soportar.
Ella colocó su mano sobre la de él.
-Bebé, lo siento tanto.
Él estrujó la mano de ella mientras parpadeaba contra la agonía en que caía. El único consuelo que jamás conocería en la vida era el contacto de esta mujer.
-Entonces eran ellos al final.
-¿Qué hiciste?
Nick aclaró su garganta cuando intentó aplastar los recuerdos de aquella noche. Las excusas. Él había parecido un monstruo rabiando contra su pueblo.
El único pensamiento en su mente había sido alcanzar a su primo. Hacer que el bastardo pagase.
-Fui a través del pueblo que matando a cada hombre que se interponía entre mi y los que habían matado a Ceara. Las mujeres y niños escapaban mientras luchaba para alcanzar a Murrdyd. Después de que me vengué de él, quemé el pueblo entero hasta la tierra.
-¿Y has estado sirviendo a Artemisa desde entonces?
Él asintió.
-¿Alguna vez la has encontrado?
-Solamente un momento cuando ella vino para negociar conmigo por mi alma. Ella me encontró en la región inferior donde las almas están atrapadas después que abandonan este mundo, pero aún tiene que viajar al siguiente.
-¿No la has visto desde entonces?
Él sacudió su cabeza.
-No nos permiten tener contacto con los dioses. Ellos nos ven como una abominación.
-¿Pero que pasa con Eros?
Él suspiró y sintió una punzada de humor al pensar en el irreverente y amante de la diversión dios del amor.
-Él es un poco diferente. Por alguna razón, le gusta andar con nosotros.
__________ consideró sus palabras mientras terminaron la cena. Pobre Nick. Él había pasado por tanto dolor. Tanta pena. En cierta medida le molestaba que todavía la confundiera con Nynia. Ellas podrían compartir un alma, pero en última instancia, eran dos personas completamente diferentes.
No, que es que realmente importara. Mientras que él estuviera destinado a Artemisa y maldecido por Camulus, no podría ser libre. Él nunca podría tener un futuro. Cuando había hablado con Psique, la diosa le había dicho cómo convocar a Artemisa. __________ realmente quería tener una agradable charla con aquella diosa y ver si tal vez Nick podría ganar su libertad otra vez. Si ella lograra eso, entonces tal vez ellos podrían hacer algo para detener a Camulus también.
Después que pagaron por la cena, abandonaron el restaurante y se dirigieron al club de su padre.
__________ no sabía por qué Nick quería llevarla a casa, pero ella trataría que pasaran inadvertidos para que pudieran tener un poco más tiempo a solas.
Nick la condujo a la pista de baile. __________ nunca antes había comprendido cuan caliente podría ser un hombre cuando bailaba. Personalmente, siempre había pensado que la mayor parte de hombres parecían bastante ridículos. Pero no Nick. Él era la cosa más sexy que alguna vez hubiera visto en su vida.
Cuando la canción se terminó, Nick la urgió para que le presentara a su padre y hermano. Ellos estaban sentados uno al lado del otro, ocupándose del trabajo administrativo y embelesados con las cuentas del club mientras Wayne los ayudaba.
-Hola, Papá, Storm, Wayne.
Ellos alzaron la vista sonrieron hasta que vieron a Nick detrás de ella.
-¿__________, estas bien? -preguntó su padre.
-Estoy bien. Solamente quería que conocieran a Nick. Nick, mi padre, Daniel Runningwolf.
Nick ofreció su mano, pero su padre declinó.
-Soy un chamán y no puedo tocarte.
Nick cabeceó con una mirada que dijo que entendía.
-Lo lamento, no estaba pensando.
Wayne se excusó.
Después de que se marchara, los ojos marrones oscuros de su padre brillaron severamente mientras recorría con su mirada fija a __________.
-Starla no me dijo que tu novio era un desalmado, gatita.
-Ella probablemente pensó que te darías cuenta. ¿O no?
-Sí.
__________ rápidamente procuró cambiar de tema.
-¿Cómo está Mamá?
-Ella está bien. ¿Y tu, como estás?
-Estoy bien, Papá. No te preocupes.
-Soy tu padre, __________. Preocuparme por ti es mi ocupación de jornada completa.
Ella se rió de él.
-Y lo haces muy bien.
De todos modos la miró menos que apaciguado. Nick dio un paso a adelante.
-¿Daniel, podría hablar con usted?
__________ frunció el ceño ante la nota siniestra de la voz de Nick. Los ojos de su padre se estrecharon todavía más antes de asentir con la cabeza sutilmente.
-__________, quédate con Storm.
Ella miró como los dos se iban y una ola de terror se estrelló contra ella. Algo estaba definitivamente mal. Nick condujo a su padre a la otra esquina de la barra. Él echó un vistazo a __________ y su corazón se retorció.
-¿Qué es lo que quieres conmigo? -preguntó Daniel.
-Mire, ya sé que no le gusto.
-¿Que no me gustas? Eres un asesino sin alma. Te concedo, que lo haces de manera protectora, pero eso no cambia el hecho básico que hace mucho que no eres humano.
-Lo sé. Es por eso que estamos aquí. Voy a liberar a __________ a su protección esta noche. Hay algunas personas que quieren dañarla y yo realmente apreciaría si usted la cuidara. Me quedaré cerca, fuera de su vista, hasta mañana por la noche por si acaso la cosa detrás de ella intenta tomarla otra vez.
-Por lo que mi esposa me dice, __________ no te dejará abandonarla voluntariamente.
-En unos cuatro minutos, ella jamás querrá poner sus ojos sobre mí otra vez. Lo prometo.
Él frunció el ceño.
-¿Qué quieres decir?
Nick aclaró su garganta mientras echaba un vistazo al gran reloj Budweiser sobre la pared de la barra. Su tiempo estaba acabando.
Condenados, Destinos.
-Nada -dijo silenciosamente-. Sólo tiene mi palabra, que su hija es suya.
Daniel asintió.
Mientras Nick volvía a __________, todo su interior le dolía. Él no podía soportar el pensar lo que Eros estaba a punto de hacer. Esto lo lastimaba a un nivel tan profundo que era incalculable.
Pero tenía que ser hecho.
Ellos no podían estar juntos. Era tonto pensar de otra manera. Él tenía que hacerlo para salvar la vida de ella.
Por el rabillo del ojo, vio a Eros aparecer en su forma de dios. Invisible a la gente, el dios del amor era fácilmente perceptible para los sentidos de Dark Hunter de Nick.
-¿Estas seguro?. -La voz de Eros retumbó en su cabeza.
Nick se inclinó, besó a __________ con cuidado en los labios, y luego asintió.
Él sostuvo su cara entre sus manos, y miró fijamente a sus ojos marrones, esperando el momento cuando se volvieran oscuros por el odio. Esperando que ella se supiese rígida y lo maldijera.
Eros levantó su arco y disparó directamente a __________.
Nick tragó mientras esperaba dolorosamente que le atinara a él.
«Adiós mi amor».
Ella le hizo una mueca.
-¡Ow! ¿Nick, me golpeaste?
Él sacudió su cabeza y esperó que el odio entrara en sus ojos.
No ocurrió.
Los segundos pasaban lentamente mientras que el ceño de ella se hacía más profundo.
-No me siento bien. -Ella frotó su corazón donde Eros le había disparado.
Entonces, increíblemente, ella buscó y enfocó su mirada en Eros.
-¿Cupido?
Eros miró alrededor nerviosamente.
-¿Puedes verme?
-Pues, sí -dijo ella.
Eros cambió y lucía un poco verde.
Nick frunció el ceño mientras un mal sentimiento lo atravesaba.
-¿Qué pasó, Eros? ¿Por qué ella no me odia?
Eros lucía hasta más incómodo.
-Lo que pasa es que ustedes dos deben ser compañeros del alma, verdad?
-Sí -contestó __________-. Psique dijo que lo éramos.
Eros emitió una sonrisa burlona y vergonzosa.
-Oops. Creo que necesito tener una conversación con mi esposa. Maldición, ella debería habérmelo dicho.
-¿Oops? -repitió Nick-. Eros, oops mejor que no esté en tu vocabulario.
Eros aclaró su garganta.
-Nadie me dijo que ustedes dos eran compañeros del alma. Mira, éste -él mantuvo firme su arco- sólo trabaja sobre la lujuria y el encaprichamiento. Los compañeros del alma son del todo, otro juego. Esa clase de amor, no puedo matarlo. Nada puede.
__________ jadeó mientras entendía qué estaba pasando. En aquel momento, ella quiso estrangular a Nick.
-¿Intentaste conseguir hacer que te odiara?
Ahora Nick la miró tan avergonzado como Eros.
-Cariño, puedo explicarte.
Ella lo miró airadamente mientras la rabia agitaba cada partícula de su cuerpo.
-Oh, vas a tener que explicarte bien. ¿Cómo te atreviste a intentar poner en ridículo mi mente y mi corazón? No aprecio que hayas hecho algo tan rastrero.
-__________ -dijo su padre-. Él tiene razón. No puedes tener un futuro con él. Él no es humano.
-No me preocupa qué es él. Él y yo tenemos algo juntos y no puedo creer que él hiciera algo como esto.
-Te prohíbo que lo vuelvas a ver. -El tono de su padre era severo.
Ella giró su cólera hacia su padre.
-No tengo trece años. No me preocupa que me prohíbes o no, Papá. Esto es entre él y yo.
-No te veré morir otra vez -dijo Nick despacio, acentuando cada palabra.

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